El otro día pillé Lhardy cerrado y no pude tomarme su típico consomé, que con el frío que hacía hubiera sido salvador, y me fijé que en la fachada tiene una placa con cinco tenedores. ¿Sigue existiendo esta valoración para los restaurantes o la maldita Guía Michelin ha acabado con cualquier otra clasificación?
Buscando un poco por internet veo que en Baleares sigue vigente (Decreto nº 2/1992, de 16 de enero, de regulación de la oferta turística complementaria), pero suena superrancio -y muy Antigourmet- tener un restaurante con tenedores en la puerta. Lo mejor del decreto balear es que también clasifica a los bares, con una, dos o tres copas (de brandy, imagino), y las cafeterías con tazas.
Por otro lado, en unos apuntes colgados en Monografías.com, encuentro lo que tiene que tener un restaurante para tener cinco tenedores, casi todas cosas magníficas como “Servicios sanitarios con instalaciones de lujo, independientes para damas y caballeros” (estos no se han enterado de la moda de los baños unisex), “Decoración en armonía con el rango del establecimiento” (sin duda lo mejor, ya que anula todos los restaurantes chinos de un plumazo), “Teléfono en cabinas aisladas y teléfono inalámbrico para el servicio al cliente” (teléfono en cabinas aisladas, para jugar a las pelis de Doris Day, qué útil) o “Personal debidamente uniformado” (esto es, en la actualidad, ir de negro riguroso y con cara de pocos amigos).
No recuerdo haber visto ningún sitio con menos de veinte años con una placa con tenedores en la puerta, ¿quién entrega estas placas, alguna asociación gastronómica o la de los Amigos de la Capa?
Imagen de Aminus3.
A través del Facebook nos avisa nuestro colega 
El otro día viendo el estreno del
Hay veces en que uno ve cosas que no entiende por qué no se llevan haciendo años. Imitada de las semanas de restaurantes de Estados Unidos, único país del mundo en el que todavía los humanos tienen ideas, desde el lunes y hasta mañana se desarrolla el 
Una cosa es que las madres nos coman la cabeza desde niños acerca de las bondades de lo peor de cada alimento, que si la piel de la manzana es lo mejor, la nata de la leche, la cabeza y la piel del pescado, el plátano pasado, etc. Son madres, todo vale y todo se les permite. Pero otra cosa es que hoy venga un listillo y, cuando ya peinamos canas, nos trate de volver a vender la moto de que la piel de pescado es lo mejor.
Siguiendo la ruta madrileña de la comida real, tras cantar las glorias del 
La pizza en España se mantenía entre los pocos productos o comidas que sin tocar por los equilibristas de la cocina, se le podía poner los condimentos que se quisiera, pero su forma y aspecto acataba los cánones clásicos. De platos elaborados ya quedan pocos que no hayan sido violados por la posmodernidad, quizá la empanada y la paella se mantengan todavía, pero por poco tiempo.
Desde que añadió al escaparate de la
Comentarios recientes