A los palestinos se les ha ido la olla ya totalmente al acusar a Israel de introducir chicles afrodisiacos para corromper a la juventud palestina, dice un tal Islam Shahwan, portavoz de la policía palestina -hablando de corromper, ¿hay algo en mundo más corrupto que un policía palestino?-.
El otro día probé los Trident Senses -iba a hacer un post sobre mi cata de chicles-, y la verdad no sentí el placer más intenso de mi vida, así que pido al señor Moratinos que cuando vuelva de contar monos en Gibraltar llame a capítulo al embajador en Israel para que haga todo lo posible para que se distribuyan esos chicles en España. Total, Europa es la cuna de la corrupción y de todos los males, así que no creo que nos hagan mal unos simples chicles.
Los chicles afrodisiacos, gastronomía de verdad.
Noticia de ADN, imagen de Viví en los 70.
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