Mi amigo Santiago, siempre atento a todas las marcianadas que se cuecen por nuestro asqueroso planeta, y más si las marcianadas vienen de su querida Galicia, me ha pasado -antes de cometer el delito de ponerse la corbata para ir a cenar a esa cueva de filibusteros llamada La Terraza del Casino- una noticia de La Voz de Galicia titulada “Expertos gallegos en latte art introducen esta moda en la cafeterías” sobre unos cuantos camareros desocupados que dibujan cosas en la espuma de los capuchinos, como antes dibujaban tréboles en las pintas de cerveza negra.
Como toda buena payasada, el invento es italiano, y el Fofó de la historia es un tal Luigi Lupi que trajo a Galicia la moda y te dibuja un Castelao en el café en un pispás. El presidente de la Asociación de Baristas de Galicia nos deja estupefactos: “Empezó como una moda, pero ya es una cultura”. Bien, todos sabemos que si una cosa es una “cultura” es que es cualquier cosa menos algo culto; “cultura” es la palabra más devaluada de nuestro idioma con “filosofía” y “fascista”. La cultura del fuera de juego, la filosofía del botellón, y si decimos que no a cualquier cosa, somos fascistas.
Martín Prieto tarda quince segundos en dibujar una Torre de Hércules en el café. A este Martín deberían dejarlo suelto en Los Clarines un día de feria, a ver cuánto duraba vivo.
Noticia de La Voz de Galicia. Imagen de I Luv Seattle.

Este pasado fin de semana, por culpa de la tecnología, lo hemos dedicado a repensar y hablar sobre 
Hoy nos sorprende el
De mi pequeña biblioteca de guías de España copio la sección Vinos de la guía “Pontevedra. España en Paz” (Publicaciones Españolas, Madrid, 1964), editada para conmemorar los tremendos “veinticinco años de paz” tras nuestra Guerra Civil:
Por el desorbitado e indispensable libro “Crónicas de un Vigo Ye-yé” (
Iba a escribir sobre la muy apetecible XIII Semana Gastronómica del Marisco que se celebra desde hoy 25 de abril hasta el 4 de mayo en la ciudad madrileña de
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