Para cerrar las minicrónicas de Fenavin recojo en el titular una frase que dijo ayer Pancho Campo, que me entero por la nota de prensa que es el primer y único Master of Wine español. Evidentemente, también me entero en este momento de la existencia de los Master of Wine, que ahora buscaré en la red y a quienes, seguro, dedicaremos un post en Antigourmet.

“El vino es guay”, dice, y se queda tan ancho. Porque quiere transmitir a los jóvenes que “el vino es algo simpático, bebido de forma moderada”. Pobre Pancho, no sabe los miles de tetrabriks que se beben los menores de edad todos los fines de semana. Ellos ya saben que es guay, Pancho, hijo.
La otra gran bobada que soltó ayer Campo es que “necesitamos un Obama del vino, que convenza al bodeguero de que sí podemos”. Es tan grotesco todo lo que rodea al nuevo presidente de Estados Unidos, tantas bobadas decimos sobre él, que uno ya se siente como la media docena de argentinos que dicen que Maradona es idiota, ya que napolitano no hay ninguno, todos adoran al imbécil más grande que ha dado Argentina en su historia. Obama no es imbécil, espero, pero esta idolatría tonta hacia él sí que lo es.
Dentro de la más que notable página de red de Fenavin, que casi al momento va informando de las diferentes presentaciones, mesas redondas y actos diversos -algo por lo que la feria se sitúa por encima de cientos de jornadas gastronómicas, aunque su retransmisión por Fenavin TV no me haya funcionado- acabo de leer la nota de prensa sobre uno de los actos en principio más interesantes de Fenavin, la mesa redonda “Marketing Estratégico: las tendencias en los próximos cinco años dentro del mundo del vino internacional”, con el periodista británico John Radford, el enólogo bordelés en Jumilla, Patrick Rabion, y el director de Exportación y Marketing de Félix Solís Avantis, Félix Solís Ramos.

Para John Radford el vino triunfará en internet por dos razones, por “la dificultad que tienen muchos consumidores a la hora de conocer un producto” y por que “el triunfo de internet radica en la eliminación de los intermediarios, lo que además abarataría el precio final del producto”. ¿Son estas dos cosas ciertas? Con respecto a la primera, ¿los consumidores qué dificultades tienen para conocer vinos? ¿Que hay millones de vinos? Pues como todos los productos. ¿Hay algún portal en el que salgan todos los vinos o hay que hacer esa investigación en la página de una tienda de vinos en línea? Con respecto a la segunda cuestión, ¿la gente compra el vino en las páginas de las bodedas o en las tiendas de vino, lo que no eliminaría los intermediarios?
Imagen de Fenavin.

El próximo martes en Ciudad Real abre Fenavin, la Feria Nacional del Vino, que imagino todo el mundo pronuncia Fenavín, aunque parece que se pronuncia como una palabra llana, al contrario que todas las palabras acabadas en in.
A pesar de las infumables siglas que acaparan la agenda institucional, que parece un catálogo de un laboratorio farmaceútico (ASAJA, CEVINUM, AVIMES, FIVIN, AEPEV, UPA, OCM, ADEVIN, etc.) y que hacen que no se entienda nada de lo que van a hablar, la sección no política, como no podía ser de otra forma, sí que tiene más interés, incluso han tenido la valentía o las ganas de lío de invitar al apestado de Santi Santamaría. Así que imaginamos que los de la Madrid Fusión no volverán a invitar a los de Fenavin nunca más.
Pero hay más, mesas redondas sobre literatura y vino, sobre márketing y vino; conferencias tan interesantes como la que abre la feria “Critics for sale”, a cargo de Robin Goldstein o una con el estupendo nombre de “Cómo proteger al vino de falsifiaciones y golfos”, y diferentes catas -una especial para ciegos- y maridajes que harán de Fenavin un entretenido escaparate para nuestro vino.
Seguiremos Fenavin día a día.
Imagen de Bodegas Aldonia.
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