Archivo de etiquetas de 'comida rápida'

Eau de Whopper

Sus hamburguesas provocan un dolor de estómago casi instantáneo, y necesitas una ducha al terminar una, pero no hay duda de que Burger King es una de las empresas con mayor sentido del humor de todo el mundo, quizá porque, al contrario que los complicadísimos platos actuales, su Whopper no tiene que ser explicado, es simplemente un bocadillo de carne.

Ahora se descuelgan con un perfume con olor a churrasco, Flame, (gran url también www.firemeetsdesire.com) que como dicen ellos, es un body spray of seduction, with a hint of flame-broiled meat. ¡Qué grandes, qué risa!

Por ahora se vende solamente en los supermecados Ricky’s, así que cuando vaya a Nueva York iré en procesión a comprarme unos frascos de Flame, y así ponérmelo cuando entre en los restaurantes más lounge a los que vaya, en los que todos los platos lleven kikos o tengan algo confitado.

Noticia e imagen de Directo al Paladar.

Burger King: Elogio de la hamburguesa mala

Todas las mañanas en el metro, mientras busco asiento en el metro, antes de ponerme a leer mi libro (ahora toca Pedigrí, de Patrick Modiano), suelo leer las portadas de los periódicos gratuitos que va leyendo la gente, que no sé por qué no reparten en mi parada de metro. Hoy me ha llamado la atención el titular de Metro “Las hamburguesas más caras son las peores”.

Resulta que Consumer ha hecho un estudio entre McDonald’s, Burger King, Tony Roma’s, Vips, Foster’s Hollywood y, atención, Fast Good. El resultado, la mejor es la McRoyal Deluxe, la que mejor carne tiene y también la que más pan tiene. El Whopper la que menos grasas saturadas tiene. La de Tony Roma’s tiene mezcla de vaca y cerdo. La de Fast Good, de nuestro amigo Adriá, la más cara, lógico, y la que más porcentaje de grasas saturadas tiene.

Así que las mejores hamburguesas son las en teoría peores, la de Burger King y la de McDonald’s. No sé yo, una compañera de trabajo con la que como a veces, cuando está depre, quiere ir a tomarse un Whopper. Y ha coincidido que hoy lo estaba, y allá que nos hemos ido. Y ahora, como siempre, me encuentro fatal. No sé qué tal estaría si me hubiera tomado una Italian Burger del Fast Good, aparte de avergonzado y con menos dinero en el bolsillo. Imagino que igual que ahora, escribiendo con el estómago revuelto.

Noticia de Metro.