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Adrià, imagen de España

Tras pagarle por anunciarnos lo bien que se come en un buque de guerra, los políticos vuelven a gastarse mi dinero en pagar al deprimente Adrià, esta vez para que anuncie España a los incautos extranjeros. Esta vez el estúpido lema es “I need Spain”.

Un anómino “responsable de turismo” dice en Expansión que la campaña “no sólo refleja la alta calidad de la oferta de ’sol y playa’, sino que también muestra la hospitalidad y el estilo de vida característico de España, dos de los factores que más valoran los turistas que visitan España, seguidos de la gastronomía, el alojamiento y la moda”. ¿Para anunciar el estilo de vida español, que no sé lo que es, pones a un tío que te da una pierna de cordero en forma de gas? ¿No sería mejor un plato de entremeses? Qué payasada es esa de seguir hablando de “moda de España”, en los ochenta a lo mejor se lo creyó alguien, fuimos los reyes de la hombrera, pero que treinta años después no nos intenten colar el mismo gol. ¿Modisto español? ¿Quién que tenga menos de ochenta años? Si el turista no quiere sol y playa, ya irá a El Escorial, y, si no, se pirará a Berna a ver pasar los trenes.

Imagen de Marketing, e-turismo, ocio y sociedad 2.0.

Tomadura de pelo

Retrato del artista adolescente

Retrato del artista adolescente

Siempre me ha llamado la atención el bombo que le damos al hecho de que una revista publicada en Gran Bretaña, un país cuya gastronomía siempre hemos despreciado, haya nombrado a El Bulli como mejor restaurante del mundo. Ya que se va a despedir de nosotros durante dos años, nosotros nos despedimos de Adriá a lo grande y le dedicamos dos entradas seguidas. Podríamos pretender que el cierre de  El Bulli es la Gran Victoria de Antigourmet a partir de la cual se derrumbarán la cocina molecular y los menús desgutación, algo así como nuestro Marne o nuestro Stalingrado; pero vistas las reacciones que ha despertado la nueva maniobra de Adriá, más bien diría que hemos caído en la trampa de Tannenberg, o puede que nos estemos retirando a duras penas hacia Dunkerke. Varias cosas son las que han hecho que estos días haya cundido la más absoluta desmoralización en Antigourmet, pues nos hacen sentir que estamos muy solos. Para levantarnos el ánimo, nos pueden enviar jamones de Guijuelo.

Adriá cierra su restaurante, seguramente porque como a todo quisqui no le salen los números ni los brotes verdes, y resulta que es un genio. Si fuera la mitad de listo que Adriá, Gerardo Díaz Ferrán habría declarado que cerraba Air Comet para sentarse a pensar en su laboratorio de ideas cómo reinventar el concepto de aeroplano y en vez de merecidísimas tortas le estarían lloviendo alabanzas. Al parecer (El Mundo, 27-01-10, p.40) en el Bulli trabajan 47 cocineros, aparte del personal de sala. Asimismo (mismo periódico, mismo número, p.41) Adriá declara que generosamente asegura “el futuro del núcleo duro, unas siete u ocho personas que están en nuestro equipo“. ¿Lo vas cogiendo, Gerardo?.

Durante estos dos días, en radio, televisión y prensa escrita, no se ha tenido ningún reparo a la hora de definir a Adriá como artista o científico. Suponemos que la comunidad científica se habrá sentido sumamente halagada por ello y desde ya mismo se esté pensando en otorgarle a Ferrán Adriá el premio Nobel de Física, el de Química y el de Medicina. Por qué no, si Obama se ha llevado el de la Paz y García Márquez el de Literatura. Salvador Sostres, en una columna del número de El Mundo anteriormente citado, asegura que “el reto que Ferrán Adrià se propone es el de más vigor intelectual y artístico que es posible afrontar en nuestros tiempos, puesto que es Adrià el genio vivo más importante de esta era. En ninguna disciplina artística hay ningún talento capaz de revolucionar su género, estética y su concepto de un modo tan hondo como Ferrán lo ha hecho con la cocina y en general con la gastronomía”. Mal va el Arte, aunque yo me pregunto: ¿Es Arte asar un pollo? ¿Y asar un pollo de corral? ¿Y hacer un escabeche de pollo y servirlo con una ventresca de caballa?. Tengo dudas, pero Sostres no: para él lo tercero, que es uno de los platos de Adriá, es Arte, y por tanto postulamos que los dos primeros también lo son. Sigo con Sostres: “Lejos del efectismo y de la parodia, de la extravagancia y de la pomposidad y de cualquier estrategia comercial, Adriá asume una vez más con seriedad y discreción su intenso compromiso con su obra y guardará dos años de silencio para volver a hablar como nadie antes lo haya hecho”.

En Antigourmet estamos sumidos en un mar de dudas. Tal vez estemos equivocados. Quizás no sea efectista anunciar el cierre de El Bulli en pleno congreso de Madrid Fusión, ni una extravagancia el querer reinventar el concepto de restaurante. Y puede que sea discreto convocar una rueda de prensa a la que acuden 200 periodistas para anunciarlo, y falto de pomposidad el publicar un DVD de 10 horas para contar la historia de un restaurante (”El Bulli, historia de un sueño). Y no parece indicativo de una estrategia comercial el que el socio de Adriá, Juli Soler, se frote las manos pensando en “el morbo que dará a todo el mundo saber qué pasará en 2012 y 2014“. Y como remate es verdad que Adriá se despide en la entrevista muy seriamente con un “que siga el rock and roll“.

No sé, Ferrán… ¿Es Coldplay rock and roll

Arola y su portaplátanos

Sergi Arola es tan gracioso que está incluso apartando de este blog a su máxima estrella, nuestra némesis, Ferran Adrià, quien (¡¡milagro!!) debe estar trabajando porque hace unas semanas que no sale en la prensa.

Como parte de la bizarra publicidad que se ha marcado el Lidl con Arola, descubrimos en el indispensable blog Fuente Las Vacas un anuncio de la superoferta semanal del supermercado, nada más y nada menos que un portaplátanos.

Dentro del apartado “Las recetas mágicas de Sergi” el afamado cocinero nos enseña cómo pelar un plátano. Peel slowly and see. Bajo la cara de circunstancias del cocinero, unas frases publicitarias para la historia, tan rematadamente buenas que en la redacción hacemos apuestas sobre si son verdaderamente del Lidl o en realidad son obra del autor del post, M. Kowal, y su Photoshop.

“Y de regalo, un increíble portaplátanos LIDL
para que puedas llevártelo donde quieras*

*Disponible en dos colores.
Homologado por las principales salas de fiesta.

Un portaplátanos en dos colores, qué bien, o rojo, o gualda. Todavía recuerdo cuando me tiré una semana buscando Rollin’ Gallo por la provincia de Pontevedra para hacer con unos colegas una rollingallada. Mi próximo objetivo, ese portaplátanos rojo. El cachondeo ya llega a su cumbre con lo de las salas de fiesta. ¡¡¡Grande, Lidl, qué grande eres!!!

Imágenes de Fuente Las Vacas y Silent Age.

Queso y chicas en paños menores, qué bien

Cómeme, cómeme

Cómeme, cómeme

Cuando pensábamos que todos los franceses recitaban a Mallarmé de corrido y eran tan sofisticados y artificiales que el Síndrome de Stendhal era una epidemia en nuestro querido país vecino, sale l’Association Fromages de Terroirs y se marca un calendario de chicas frotándose con queso que deja a nuestro proscrito landismo erótico-festivo como una chiquillada. Recordemos aquellos míticos anuncios de queso de Tetilla y de Membrillo el Quijote, prohibidos por el puritanismo progre que hace que miremos a los lados a ver si hay algún policía de la decencia antes de verle el culo a una chica, no sea que nos denuncien y nos castiguen a leernos esos libros descomunales que llevan las chicas en el metro, a ver si así nos relajamos.

Pero, por ahora, que en todas partes cuecen habas y acabarán retirándolo, se puede comprar este maravillosamente zafio calendario en la página de la asociación de queseros por 15€, por si algún taller de coches todavía no tiene calendario de 2010. En este enlace se pueden ver todos los meses (ángulo superior derecha), alguno de ellos digno de la sudorosa chabacanería de los últimos vídeos de Beyoncé.

Sea como sea, qué maravilla ir a Francia y ver tiendas de quesos por todos lados y el respeto con que lo tratan.

Vía French for a While.

Todo lo oriental es sano y milenario

Dar cera, pulir cera

Dar cera, pulir cera

Los anuncios de yogur se dividen en dos, en los que sale una chica que no caga y que gracias al yogur ahora caga, y en los que sale la misma chica contándonos por enésima vez que los chinos desde hace miles de años usan la soja y que están muy sanos y que por eso es genial ese yogur que lleva soja. ¿Cuándo apareció el mito de que lo oriental es sano? ¿Lo importó Steven Seagal en los ratos místicos de sus pelis en los que no rompía las muñecas a los malos? ¿O fue el maestro petardo de “dar cera, pulir cera” de Kárate Kid?

¿Por qué porque los chinos se coman la soja doblada desde hace miles de años inmediatamente hace de la soja un buen alimento y la fabada que la toman los asturianos desde hace miles de años no tienen ese halo de bondad que tienen las comidas orientales? ¿Somos tan idiotas en Occidente que nos creemos eso aunque todos sepamos que una chorrada?

¿Si comemos lo que comen los chinos vamos a llegar todos a los cien años? No sé, los datos no son así. La esperanza de vida en 2006 en China era de 72,27 años, en el puesto 77 de los países del mundo. En esa misma clasificación Corea del Norte es la 89, Vietnám la 96, Indonesia la 106. Vale, para no caer en la demagogia digamos que Japón es el número 4 con 81,25 años… Aunque los siguientes son Suecia y Suiza (Lo que está claro es que cuanto más absurdo sea tu país, más vives: Número 1 Andorra, nº2 San Marino, nº3 Singapur). ¿Cuál es el plato típico andorrano? Ni idea, pero que se lo pongan al yogur y dejen de dar la tabarra con la soja. ¡Viva Andorra!

Imagen de El blog alternativo.

Arola y el Lidl: Matrimoniadas

El otro día cambiando de cadena caí en un anuncio del Lidl protagonizado por el cocinero-showman Sergi Arola y el asqueroso del calvo del Lidl, ese genio absoluto de la comunicación. Este anuncio vino a sumarse a la alegría producida por el cierre hace pocas fechas de D’E, uno de los bares de Arola en Madrid (Velázquez esquina Goya).

Buscando el vídeo del anuncio por la red he caído en el blog Nueva Salud, órgano de comunicación de AVE FENIX Asociación Diabética, donde hablan del anuncio. Así que me permito copiar su texto, que dice exactamente lo que pensaba escribir yo, pero mucho mejor, con mucha más claridad:

El mamporreo de LIDL: Sergi Arola

Catálogo de la semana de LIDL (tienda de descuentos)

Sergi Arola cocina con productos Lidl

Mal tienen que estar las cosas para algunos cocineros que se prestan a cobrar de las cadenas de alimentación más humildes (esta prácticamente tomada por emigrantes), y que a la vez en su curriculum incluido en esas páginas presume de haber estado aprendiendo en elBulli.

Desde el punto de vista de la marca alemana la jugada es muy buena, incluyen productos de algo más de calidad y precio de cara a las Navidades y hacen que firme como suyas las recetas un conocido cocinero español.

Lo que no creo que sea gran negocio es para el cocinero . No le acabo de ver su ventaja, salvo lo que haya cobrado, respecto a sus habituales clientes.

En fin, hay otros a los que hemos contemplado incluso haciendo cocina con Coca-Cola, así que la bajada de pantalones de la profesión está generalizada, pero nunca estas ruindades va a beneficiarles a medio plazo y a la larga.

Imagen de Entre Teens, de su fantástico post ¿Tú también odias al calvo del Lidl?

Llega “Aló Adrià”, la serie de elBulli

El genio del autobombo ha vuelto a colárnosla a todos, que repetimos como loros las bobadas que dice. Es una máquina el tío, hay que reconocérselo. Abre la boca, dice tres frases y todos los periódicos y los blogs de cenutrios -como Antigourmet- le damos cancha. Aunque en realidad no sea más que el Hugo Chávez de la cocina con su verborrea. Hoy ha presentado una serie de televisión sobre su bar. La supercursilada del título de la serie que pago con mis impuestos, “elBulli, historia de un sueño”, ya lo dice todo. Mejor le iría a la serie si se llamara Aló Adrià.

Así que la serie producida por TVE con el dinero que me roban servirá para que Adrià diga estupideces como el titular de El  Mundo de hoy “Mi programa y yo vendemos felicidad”, dignas de Kim Jong-il, frase tan deprimente como definitiva. ¡¡Claro que nos vendes, Ferran, nos vendes la burra, o la felicidad, o lo que tú digas, porque encima lo que nos vendes te sale gratis porque juegas con mi dinero!! La serie de Adrià es como los anuncios de los partidos políticos de las elecciones, son gratis y se usan para vendernos felicidad. Claro que la felicidad es siempre la suya, la de los partidos, y en este caso la de Adrià y su secta de embaucadores.

Imagen de Que tingui Grapa!

Cenando subidos a un grúa

Por ADN me entero de la última gracia gastronómica, los de la revista Cuisine Creative van a subir una mesa en una grúa para que la gente cene a cincuenta metros de altura viendo las Tullerías parisinas. 924 euros vale la gracia, que el degenerado del director de la revista, Bruno Hameurt, justifica porque tendrán que pagar cada rama que rompan de los árboles del jardín.

Yo, que he visto cosas que no creeríais, siempre he querido casarme tirándome en paracaídas o buceando entre tiburones, que es la misma gracia que cenar subidos en una grúa, pero tampoco rechazaría el trabajo del funcionario encargado de recoger las ramas caídas de los árboles y luego contarlas.

Que sí, que es por una buena causa, y que ver las fantásticas obras de Maillol desde arriba debe estar muy bien, pero no se puede negar que es una chorrada como un piano. Aunque lo mejor es que más bien parece una burla de los pobres gourmets adinerados -que por otro lado se pueden resarcir de las burlas tirándote un hueso de aceituna desde arriba-, a los que se les verá como gallinitas subidos a una grúa.

Lo que se reiría Buñuel con esta noticia.

La Festa da Langosta de La Guardia

Mientras me divierto en foros de diseño y en uno del pueblo leyendo comentarios sobre el cartel de la fiesta, clara imitación de un cuadro de Modigliani, ya que no creo que sea plagio si no diseño realizado sin imaginación (donde me entero además de que la misma diseñadora está demandada por el diseñador Kirk Richards por un cartel de la bodega Terras Gauda -imagen aquí-), tengo que recomendar sin falta esta fiesta, que ya cumple 19 años, dos más que Rocío Dúrcal.

Solamente he ido una vez y, como en todas estas fiestas inventadas, hacía un calor infernal en la carpa. Pero estaba bien, antes te daban la langosta en un chisme de plástico y media botella de vino, y creo que mahonesa. Espero que no haya cambiado -fui a una de las primeras ediciones- y ahora te den la langosta confitada. Este año voy a estar por allá, imagino que preferiré leer en la playa, pero a lo mejor me paso.

Imagen de Criterion.

Ferran Adrià: Cuatro libros sobre esa casita

Uno de los mayores talentos del siglo XX, el arquitecto madrileño Fernando Higueras, escribió el siguiente párrafo sobre saber venderse y que copio de Arquinews:

Me parece que hay que saber venderse. Yo me sé vender negativamente. Tengo un 21% de talento y un -3% de saber venderme. Si viene un cliente a verme al estudio, se mea de risa conmigo, se hace amigo para siempre, pero no se le ocurre encargarme la obra. Os voy a decir el nombre de un tío al que admiro: Le Corbusier. Y le admiro porque es el único que ha sabido venderse. Porque Le Corbusier era casi tan mal arquitecto como pintor, cuando copiaba en los años 20 lo que habían hecho Picasso y Braque en 1907. Ahora recuerdo que, cuando le dijeron a Frank Lloyd Wright, para mí el mejor arquitecto del siglo XX después de Gaudí, que Le Corbusier había hecho por fin una casita, él respondió: “¿Sí? Ahora hará cuatro libros sobre esa casita”.

Algo así podría decirse de Ferrán Adrià, que una vez hizo una croqueta en una probeta y lleva diez años dando el coñazo vendiéndola, ahora con el nuevo libro sobre El Bulli que han escrito Richard Hamilton y Vicente Todolí con portada de Matt Groening. Libro que imagino pesará varios kilos para poder competir con los ladrillazos monumentales de Taschen.

Qué pena que no se cumpla su chorrada-titular del ABC “Después de esta obra ya puedo morirme tranquilo”. No sé a qué espera el doctor Montes.

Quedémonos mejor con la mirada y los pelos salvajes de Fernando Higueras, que tomo de Construmática.

Eau de Whopper

Sus hamburguesas provocan un dolor de estómago casi instantáneo, y necesitas una ducha al terminar una, pero no hay duda de que Burger King es una de las empresas con mayor sentido del humor de todo el mundo, quizá porque, al contrario que los complicadísimos platos actuales, su Whopper no tiene que ser explicado, es simplemente un bocadillo de carne.

Ahora se descuelgan con un perfume con olor a churrasco, Flame, (gran url también www.firemeetsdesire.com) que como dicen ellos, es un body spray of seduction, with a hint of flame-broiled meat. ¡Qué grandes, qué risa!

Por ahora se vende solamente en los supermecados Ricky’s, así que cuando vaya a Nueva York iré en procesión a comprarme unos frascos de Flame, y así ponérmelo cuando entre en los restaurantes más lounge a los que vaya, en los que todos los platos lleven kikos o tengan algo confitado.

Noticia e imagen de Directo al Paladar.

Un gourmet llamado Induráin

Navarra va de gourmet y ahora se promociona como Navarra, Reyno Gourmet, lamentable claim para un territorio tan bello y tradicional. Pero lo mejor es el anuncio, Miguel Induráin, héroe total de todos los españoles, que pensábamos que desayunaba bocadillos de chorizo, haciendo la compra en bicicleta por Navarra, recogiendo vino, espárragos y demás recios productos de la tierra y saludando a los paisanos por las carreteras. Qué actorazo.

Los productos que publicita, en un primer momento, nos parecen genial. Son productos reales, no tontadas teatrales, aunque con ellos se pueda hacer cocina molecular. Lo único que chirría es eso de Reyno Gourmet, que arruina la campaña publicitaria.

Ahí va el anuncio. ¡¡Grande, Miguel, grande!!:

Continuar leyendo ‘Un gourmet llamado Induráin’

La cocina de los monólogos 2: Experimento 2.0

Nuestro jefes han tenido a bien contratar los servicios de una consultora de internet para mejorar nuestro humilde blog. Y hoy ha venido un amable jovencito que pronuncia todos los adjetivos en inglés a charlar con nosotros y, a pesar de nuestro insistente autobombo, ha dicho que necesitamos mejorar en todo, y nos ha propuesto un experimento de márketing viral para demostrar que no somos todavía tan influyentes en los hábitos alimentarios de los españoles como proclamamos.

El experimento consiste en hablar de algo, y hacer que ese algo se mueva hacia nosotros. Y nos hemos decidido por el teatro: Queremos conseguir que alguien de la obra de teatro “La cocina de los monólogos 2″, que ponen en el Teatro Arenal de Madrid, lea este post y nos invite a ver la obra para hablar de ella con conocimiento. Continuar leyendo ‘La cocina de los monólogos 2: Experimento 2.0′

Gourmets cuánticos en el CERN

Ya sospechábamos que la proliferación de una gastronomía basada en cosas como la destilación de la piedra pómez no hacía más que anunciar el Fin de la Civilización, pero las últimas noticias llegadas desde el CERN, al cual vigilamos muy de cerca desde hace años, hacen que consideremos inevitable y muy próximo el colapso del universo conocido.

El pasado 10 de octubre se anunció en El País que Ferrán Adriá, junto al italiano Ettore Bocchia, organizaría el “banquete molecular” que tendría lugar el pasado día 21 y que pondría el broche de oro a la inauguración oficial del Gran Colisionador de Hadrones, que es una cosa inmesa enterrada en el subsuelo suizo-francés cuya finalidad y modo de operación sólo los pueden dilucidar las mentes más enfermas. Como era previsible, el cacharro dejó de funcionar poco después de ponerse en marcha. En Antigourmet nos imaginamos el tamaño cósmico del manual de instrucciones de semejante aparato y compadecemos y mandamos un afectuoso abrazo al técnico que en estos momentos se encuentre buceando entre sus amenas páginas tratando de encontrar dónde se equivocó de signo.

A día de hoy el estado del Gran Colisionador de Hadrones se podría definir como vegetativo, pero eso no impidió la celebración del ya citado banquete molecular, una definición que despertó en mí una curiosidad no exenta de sadismo. Así descubrimos que la feroz maquinaria propagandística de Adriá no descansa y sigue funcionando a pleno rendimiento, pues a pesar del anunciado protagonismo del catalán en el evento, nuestro amigo se limitó a servir el café a la numerosa concurrencia de políticos y científicos, una vez estaban ya todos ahítos de los manjares subatómicos de Bocchia. Los platos que se pudieron degustar, suponemos que mediante ósmosis inversa o algo así, tienen nombres como “tartare de Crevettes siciliennes avec crème d’oeuf moléculaire” y “Baba à la lécithine de soja” (sí, sí, baba, compruébenlo) que nadie que sienta un mínimo respeto por su idioma se atrevería a traducir. El morro de Ettore Bocchia, como el de Adriá, no tiene nada de molecular, pues el tío jeta se presenta sin rubor sosteniendo entre las manos un donut de azúcar de los de toda la vida, como si fuera la prueba empírica del último gran avance de la teoría cuántica de campos.

La venganza de Ferrán Adriá por el trato dispensado a su Èspesso, nombre ingenioso donde los haya (pues se deglute ayudándose con una cuchara), probablemente sea montarse su propio acelerador de partículas, donde intentará sin descanso convertir haces de melones de Villaconejos en esencia de neutrinos con sabor a patata. La consecuencia de semejantes ensayos, como viene bien explicado a partir de la página cinco mil de cualquier manual básico de física nuclear, es el pliegue del espacio-tiempo de modo que toda la masa del Universo quede concentrada en un único guisante de color violeta irradiando un insoportable hedor a Vegemite. Esta es la explicación de nuestro temor por el futuro de la Humanidad.

Hay quien como última voluntad pediría de cena el menú degustación de El Bulli. Para esta clase de personas es para las que se inventó el Infierno.

Censura intolerable a las croquetas

Realmente lo único que ha molestado a la modernidad del anuncio que han conseguido retirar a pachas la señora esa que tiene una tarjeta en la que pone que es Ministro y el partido político que usa a un ex-ciclista con barba para salir en las fotos es que trataba de las croquetas, uno de los tótem de Antigourmet. Seguro que si la Puri esa del anuncio hubiera hecho quiche de ruibarbo al curry no hubieran dicho nada. Pero, claro, tienen que hacerse los modernos, y lo rancio no es que el señor espere mientras lee el Marca la comida de su santa, lo rancio es que le haga croquetas, ¿no?

Pues no, las croquetas son un arte culinario de primera categoría, despreciado, y por despreciado todavía a salvo del I+D culinario. Plato que podemos degustar todavía en los pocos bares que ya van quedando con un churro dibujado en el cristal. ¡¡¡Viva la Puri!!!

Noticia de Soitu vía Chico con tijeras.