Archivo de la Categoría 'aperitivos'

Sobredosis de tostas mistas

De regreso de un demasiado corto veraneo, queda en mi mente una excursión nocturna a ver petroglifos en Oya, distintas carantoñas e historietas de mis sobrinos y la sobredosis de tostas mistas de todos los años.

Me tiro casi todas las tardes de excursión por Portugal, buscando nuevas playas, dólmenes, iglesias, ferias de velharias donde encontrar algún libro o algún cabezudo jubilado, y siempre acabo en alguna terraza, en Viana do Castelo, en Ponte de Lima, en Braga, tomando un café con leche, un agua con gas y una tosta mista, a veces con unas pastas de té. Creo que en Portugal hacen los sándwich mixtos como en ningún lado, al igual que la diferencia entre una tostada española y una torrada portuguesa es casi tan grande como la diferencia entre Nacha Pop y Modestia Aparte.

Ahora, a descansar de tanto jamón de york y queso hasta la Semana Santa.

Cocina a la altura del betún en Japón

Japonés probando una tapa española y olé

Japonés, rubio como la cerveza, probando una tapa española y olé

Impagable la noticia de hoy del periódico de Alicante Información sobre unas jornadas que hay en Tokio llamadas “Shoe Collections From Spain”, organizadas por la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE).

Resulta que hay otras jornadas a la vez, “Sabores que dejan huella”, estas organizadas por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), y que el cocinero y asesor gastronómico de FIAB, Sergio Fernández, preparará doce tapas de vanguardia hechas  con productos gourmet españoles inspiradas en zapatos.

¡Tapas inspiradas en zapatos! Qué pasada, un premio Príncipe de Asturias para el que se le haya ocurrido, por favor. Ya me imagino a los pobres japoneses sin entender nada tomándose tan tranquilos una emulsión de queso manchego y anchoas nitrogenadas con fua de membrillo con forma de menorquinas o de alpargatas mientras los zopencos españoles de las dos federaciones ¿quién paga estas payasadas y los viajes de estos payasos? se parten de risa puestos hasta las patas de fino. Evidentemente, esto solamente puede celebrarse en Japón, que está lo suficientemente lejos para que no se oigan las risas de la gente y no nos muramos aquí de vergüenza ajena.

Noticia de información.es e imagen de Taringa!

Las tapas ganadoras del Santiago(é)Tapas

Papada de cerdo con cigalita y limón

Papada de cerdo con cigalita y limón

Hemos recibido de nuestros amigos del Santiago Turismo los resultados del II Concurso Santiago(é)Tapas, que se celebró en la capital gallega del 25 de junio al pasado 12 de julio, siendo los resultados bastante apetecibles con el hambre que tengo ahora mismo.

A pesar de haber una sección “Tapa tradicional 09″, que ganó O Catro por su Filloa ‘O Catro’, la tapa vencedora absoluta también cumple todos los requisitos Antigourmet, sean los que sean, y es que a ver quién es el guapo que se resiste a una Papada de cerdo con cigalita y limón realizada por A Tafona. Incluso la “Tapa creativa 09″, cuyo nombre -creativa- da bastante pánico, se marca una Empanada de pulpo seco a la llama (aquí imagino fuego, no el animal andino, que con la cocina actual puedes presentar un pulpo relleno de llama sin despeinarte) con bastante buena pinta, y que hacen en Acio.

Otras dos tapas ya dan más pereza son un Cubo crocante de atún con mermelada de tomate avainillado de Garum Bistró, que menuda guarrada el tomate avainillado, y una Brocheta de luriñas con maionesa verde de algas e pó de nori de Castelao, donde mi limitado gallego escuela Gayoso no me permite comprender qué es pó de nori y me mareo solamente de pensar en una mahonesa de algas.

Pero bueno, estas dos tapas ganaron Miss Simpatía y Miss Pelo Bonito, las que ganaron de verdad me las tomaría ahora mismo. A ver si el año que viene me paso por Santiago por estas fechas.

Las 7 diferencias: Pincho y tapa

Gracias a Europa Press no sólo me entero de que va a haber un fantástico IV Campeonato de Pinchos y Tapas de Oviedo en la capital asturiana del 19 al 23 de mayo -del que hablaremos en su momento-, si no que los cachondos de la extravagante Real Academia Española de Gastronomía van a hacer público durante el campeonato el dato importantísimo de la diferencia entre las definiciones de pincho y de tapa.

¿Qué diferencia hay entre los dos términos? ¿Es lo mismo? Se dice tanto ir de pinchos como ir de tapas, yendo de tapas te puedes tomar un pincho de tortilla, que sería el eje desde el que rotar. Pincho de tortilla, tapa de jamón. ¿El pincho es cocinado y la tapa no? ¿Sería esa la clave?

Según el DRAE:

PINCHO: 4. m. Porción de comida tomada como aperitivo, que a veces se atraviesa con un palillo.

TAPA: 8. f. Pequeña porción de algún alimento que se sirve como acompañamiento de una bebida.

Entonces queda claro que la tapa es lo que te ponen gratis con la bebida, y pincho eso mismo si lo pides al camarero y te lo cobra.

Notica de Europa Press e imagen del pincho de tortilla de El Cajón de Bronch v2.0.

Madrid Fusión 09, gastrobares

Terminamos la serie sobre Madrid Fusión 2009 con lo mejor, o lo más impactante, de lo que pasó en la jornada de ayer, la presentación en sociedad de ese nuevo disfraz de los bares de tapas (ayer hablábamos de otro, los small plates) que los gurús han llamado gastrobares.

El elitismo absurdo de los cocineros moleculares intenta trazar con los gastrobares una línea entre los bares de tapas y los bares de tapas donde cocinan ellos. En esa frase está todo resumido. En palabras de Paco Roncero, que tomamos de la crónica de El Mundo de Amaya García, un gastrobar “es una combinación de restaurante gastronómico y bar de tapas”. ¿Restaurante gastronómico? ¿Cómo?

¿Y qué pensarán en los bares de tapas de San Sebastián con sus barras repletas de los mejores pinchos del mundo cuando ven que aparecen unos cuantos indocumentados y les dicen que lo suyo es menor,  que los bastrobares son mejores que los bares de tapas? Imagino que se reirán a carcajadas.

Esta técnica del mismo-perro-con-distinto-collar es lo fundamental que se ha visto en Madrid Fusión 2009, cuya mediocridad incluso apuntan los críticos de cocina de los periódicos, como Carlos Maribona de ABC, que hoy comenta que “Madrid Fusión puso ayer su punto final. Y no sólo a la edición de este año. También a un modelo que se agota y que necesita urgente revisión. Ha sido esta la cumbre de menor interés”. Queda dicho. El año que viene volveremos con Madrid Fusión 2010.

El bocadillo de panceta de “La Terracita”

Mientras esperamos en un estado cuasicataléptico a que empiece el Chocomad el próximo fin de semana, pues en Antigourmet somos muchos los que pensamos que los dos primeros platos de una comida son una mera excusa para para zamparse un postre, y que la tan extendida costumbre de saltárselo y pasar directamente al café (o a cosas peores: ¡al Espesso!) debería estar castigada con la muerte, y por tanto la perspectiva de la panzada golosa de tres días de duración anula nuestras constantes vitales más prescindibles; mientras aguardamos el (esperemos) babilónico festín del fin de semana, decía, seguimos la serie iniciada con las odas al morcillo del Toscana y al Lomito Andino y les presentamos otra obra maestra de la gastronomía de verdad y una de esas pocas cosas que nos ofrece la vida y que no admiten discusión (vamos, como Dios, la Patria y el Rey, o si lo prefieren como el materialismo dialéctico). El bocata de panceta de La Terracita está que te cagas y no hay más que hablar.

Los no iniciados y aquellos que no se mueven del distrito de Salamanca (los unos) o del de La Latina (los otros) cuando buscan la “excelencia en el comer” (sonoro ¡puagh! a la expresión y ya de paso a la cursi campaña Madrid Excelente), La Terracita puede ser difícil de localizar. La Terracita se encuentra en la Calle del Parque de la Paloma sin número, barrio de Orcasitas, distrito de Usera, Madrid; llegan ustedes a la citada calle, bajan la cuesta que lleva a los campos de rugby y ya empezarán a recibir los efluvios de la chisporroteante grasa porcina. Si uno llega a una hora temprana, digamos a las diez de la mañana, con ganas de tomarse un café y una napolitana antes de ver un par de partidos, le van a decir que de eso no tienen y le ofrecerán el bocata de panceta o el de chorizo frito (”si se espera usted un rato tendremos montaditos”, proponen como solución alternativa). Es importante rechazar el chorizo, que repite una barbaridad, y nuestro consejo es que le eche usted un par de huevos y se zampe la panceta y una jarra de cerveza a las once de la mañana. ¡Eso es un hombre! ¡Eso es una moza!.

En La Terracita la oferta está limitada al los dos citados bocadillos y raciones de croquetas (congeladas pero caseras, y en un alarde de sofisticación decoradas con una gotita de mayonesa) y gambas gabardina; en la pizarra se puede adivinar que en tiempos remotos llegaron a ofrecer un bocadillo de calamares, pero ahora está borrado. Habrá que esperar a que se encuentre y pesque el Leviatán para que en La Terracita consideren que se cumplen sus exigentes parámetros de calidad y se dignen a elaborarlos de nuevo.

La Terracita es uno de esos bares en los que se conserva la sana costumbre de anunciar a grito pelado que sale de cocina un plato de comida para que el paisanaje se entere y se arremoline a tu alrededor, así que además de comer bien haces amigos. Insistimos, ignoren toda la tentadora oferta culinaria a su alcance y pasen directamente a la panceta: elaborado con pan de barra del día y de tamaño adaptado a las dimensiones de la loncha de panceta, que en ocasiones bien podría pasar por un chuletón de ávila, el artefacto chorrea grasaza cumpliendo la norma canónica que indica que para comerte un bocadillo de calidad es necesario echar mano de al menos diez servilletas de papel. Dense prisa, porque no sería de extrañar que la autoridad sanitaria supuestamente competente lo acabe prohibiendo; el bocadillo de panceta de La Terracita puede que no sea saludable, pero a quién le importa. Tenga su tarjeta sanitaria a mano, devore tantos como pueda y pase a formar parte de la numerosa familia de personas que orgullosamente han sustituido su nombre de pila por el sobrenombre de “el Panceta”.

Cocina tecnoemocional: algunas recetas

Gracias a la presentación de la empresa de cátering valenciana El Alto, que se va a dedicar al terrorífico “cátering molecular”, nos enteramos por la crónica de La Opinión de Tenerife de algunas recetas tecnoemocionales. Ahora, cuando en medio de una reunión con unos tipos de Chicago tu jefe quiera epatar a los visitantes, podrá pedir los siguientes platillos:

Trufa de foie y chocolate blanco y las brochetas de atún con soja, los dos cocinados con nitrógeno líquido a 195 grados bajo cero. Vamos, que te comes la brocheta más fría que un brazo de Han Solo (todavía congelado el pobre en carbonita por el cabrón de Jabba). Estos dos regados con un granizado de bloody mary, también hecho con nitrógeno líquido, ya que según parece le crea “una película crujiente por fuera de congelación por frío” que debe ser la caña. Continuar leyendo ‘Cocina tecnoemocional: algunas recetas’

Algo supuestamente delicioso que nunca volveré a probar

¿Es el relativismo el mal de nuestro tiempo?. Yo por si acaso me agarro a ciertos valores que sólo están esperando una formulación teórica para apoyar los datos empíricos, valores eternos y universales como el jamón de Jabugo o Vesper Lynd, para dormir tranquilo y a salvo de experimentos sociales y de la ira de Roma. Duermo bajo la protección que me ofrece la idea del Bien en sí en forma de lomo enbuchado.

Pero en otros rincones del planeta se nutren con cosas como arañas gigantes fritas, fetos de pato, perros de fiero aspecto convenientemente fileteados y larvas de abeja. Así que si hubiera nacido en las selvas de Java, Sumatra o Borneo, sin duda mi percepción de las cosas sería distinta, aunque sostengo que el día que probara un bocata de salchichón mi escala de valores sufriría un giro copernicano.

De todos modos, como también creo que mucha hambre tenía que tener el primero que se zampó un gamba blanca, y no digamos una ostra, con lo que se demuestra que sospresas nos da la vida, y como en la guía “Spain” (abril 1999) figuran los Callos entre las 10 peores cosa que se pueden experimentar en nuestro país (otra es “beachwear on the Costa Blanca”), prometo que si alguna vez me veo obligado a visitar Pyongyang cataré una fricasé de mosquito anófeles.

Mientras tanto, aquí tenéis la lista de los alimentos más asquerosos que he probado jamás; este tipo de cosas dan fuerza al relativismo, pues conozco personas brillantes y en otros aspecto gustativamente sanas que se relamen de gusto con ellas.

- Vegemite. Gracias a Dios desconocido en estas latitudes, es el desayuno y merienda ideal en la patria de Cocodrilo Dundee. De sabor indescriptiblemente repulsivo, se utiliza para untar tostadas con mantequilla. La clase de alimento que te hace temer que su ingestión provoque que te salga pelo de las uñas.

- La cajeta: muy popular en México, reproduce muy fielmente lo que es hundir la cara en la teta de una cabra y succionar con energía todo lo que ésta nos pueda ofrecer (no me pregunten cómo lo sé: “yo tuve una granja cerca de Valdelacasa de Tajo” y esas cosas). La descripción técnica está en sí misma muy cercana a la pornografía más hardcore: “dulce de leche elaborado mediante la combinación de leche de cabra hervida, azúcar morena, y canela”.

- El helado de bacalao: ofrecido sin rubor y fuera de carta en  A Tasca do Bacalhau Portuges, es ideal como clímax en cualquier ceremonia de iniciación en la que se haya sometido al aspirante a todo tipo de humillaciones, como por ejemplo tomarse un café en el cercano Círculo de Bellas Artes a la vista de los transeúntes. La proximidad del restaurante a la sede nacional de la Iglesia de la Cienciología abre a la imaginación escenas de ceremonias satánicas dignas de la Hammer.

Me gustaría ampliar el espectro de barbaridades de este tipo. Hagan sus propuestas y diseñemos el anti menú-degustación. Verán como llega Adriá y lo supera.

Nota bene: el título de esta entradaes un pequeño homenaje a David Foster Wallace. Descanse en paz.

Censura intolerable a las croquetas

Realmente lo único que ha molestado a la modernidad del anuncio que han conseguido retirar a pachas la señora esa que tiene una tarjeta en la que pone que es Ministro y el partido político que usa a un ex-ciclista con barba para salir en las fotos es que trataba de las croquetas, uno de los tótem de Antigourmet. Seguro que si la Puri esa del anuncio hubiera hecho quiche de ruibarbo al curry no hubieran dicho nada. Pero, claro, tienen que hacerse los modernos, y lo rancio no es que el señor espere mientras lee el Marca la comida de su santa, lo rancio es que le haga croquetas, ¿no?

Pues no, las croquetas son un arte culinario de primera categoría, despreciado, y por despreciado todavía a salvo del I+D culinario. Plato que podemos degustar todavía en los pocos bares que ya van quedando con un churro dibujado en el cristal. ¡¡¡Viva la Puri!!!

Noticia de Soitu vía Chico con tijeras.

Contra las Lay’s Gourmet

Una de las razones que impulsó al Colectivo Antigourmet a iniciar su cruzada contra la memez gastronómica que nos inunda fue la aparición de las Lay’s Gourmet. Si no teníamos bastante con Antonio Banderas haciendo el canelo por un Mediterráneo de cuento cursi, saludando a todas las viejas que veía por la calle como si el Mediterráneo fuera un pueblo de Soria porque habían salido unas patatas con aceite de oliva (¿Sabrían los que hicieron el anuncio que El Cairo baña en Mediterráneo y tiene 20 millones de habitantes y no creo que todos se saluden por su nombre por la calle?), ahora van y sacan unas patatas para gourmets, con bolsa negra, claro, para que parezcan patatas parisinas.

Entonces ahora, en vez de ser una vieja la que corta las patatas estilo artesano y las fríe en su sartén, como en los noventa, hemos pasado a patatas que son cortadas por una sierra láser y fritas con paraceite orgánico en una sartén macrotensionada, bajo la atenta mirada de varios señores con gafas de pasta.

Antigourmet, que ha crecido con kikos marca Gol, detesta las Lays Gourmet.

Doritos salta al espacio

Que Doritos vaya a lanzar un anuncio al espacio, bueno, vale, me parece genial y una acción de márquetin buenísima, ya que todos los blog del mundo hablan de ello, y Doritos para a caer mejor a la gente. Para Antigourmet lo importante es que con este anuncio todos los gourmets del espacio exterior que, lamentablemente, los habrá, van a ver bien claro que no todos aquí caramelizamos la cebolla. Claro que hubiera sido mejor un anuncio de Chorizo Revilla o de Tomate Orlando, pero no podemos pedir todo.

Me entero de la composición del anuncio por Luciérnagas y Serpientes. Los de Doritos, en colaboración con la University of Leicester, van a emitir el anuncio por la tele codificado enultrafrecuencia de 500 MHz hacia los planetas que orbitan la estrella 47 Ursae Majoris, situados a unos 42 años luz de la tierra, que es más o menos la distancia que tarda una bolsa de Doritos en caducar, si va a la velocidad de la luz.