A nosotros nos gustan los camareros con chaquetilla y, al igual que el Diario del Gourmet de Provincias y del Perro Gastrónomo en su post La dictadura del plato cuadrado (o del camarero vestido de negro), estamos hartos del rollo zen de los camareros vestidos de negro de pies a cabeza. Hartos también de los platos cuadrados (Ver Contra los platos cuadrados).
Hablando de camareros, la semana pasada publicó el New York Times un divertido artículo titulado 100 Things Restaurant Staffers Should Never Do (Part 1) -hoy han editado la segunda parte- en el que el autor, Bruce Buschel, con bastante sentido del humor, hace cien recomendaciones sobre cómo tiene que comportarse un camarero.
Algunas son geniales y estamos totalmente de acuerdo con ellas:
- No digas tu nombre. No hagas chistes ni te hagas el simpático (7). Odio a los camareros graciosos.
- No pongas un disco entero, que a la gente le puede dar asco Michael Bublé (94). Una vez comiendo en un sitio que estaba casi vacío sonó durante toda la comida Ricardo Arjona y casi palmamos del horror.
- No recites los platos fuera de carta muy rápido o como un robot o teatralmente. No es un soliloquio. No es una audición (9). Aquí reconozco que hay veces que me encantan esos recitados, a los que nunca les hago caso.
- No llenes los vasos cada dos minutos (62). Qué incómodo me siento con un camarero que me llena todo el rato el vaso.
- No traigas la sopa sin cuchara (73). Jajaja, qué chorrada.
Imagen de fiestafácil.
“No digas tu nombre. No hagas chistes ni te hagas el simpático.”
Madre mía, lo que debe sufrir este tiparraco en los USA, que lo primero que te sueltan es “Hi, my name is Matt and I will be your waiter tonight”. Que se vaya a Grecia, que tienen los camareros más dedicados a hacerse los odiosos de todo el planeta.
Vaya, hombre, justo cuando me acabo de dar de baja en el feisbús por falta de uso (tenía tres amigos, y uno sospecho que era un bot) vais y creais un club de admiradores, como los de la SER. Y eso del gugle frenconect que viene siendo? regaláis algo? Sólo os falta el tuiter para redondear el moderneo. Pues ojito, que el comando anti redes so-chorras está a punto de hacer su aparición, en cuanto junte tres o cuatro sicarios. Tais avisaos.
Jajaja.
Tenemos Twitter hace tiempo, que publica automáticamente los post que hacemos: http://twitter.com/antigourmet
Creo que Google Friend ese hace lo mismo que el Facebook, te haces amigo y te enteras de las novedades, pero mientras en Facebook hemos chantajeado a nuestros amigos para que se hagan amigos de Antigourmet, en el Google Friend no conseguimos un amigo ni aunque le invitemos al Museo del Jamón.
Si se crea ese comando antirredes, nos apuntamos a la primera. El camarada Punctutrón borró hace poco su cuenta de Facebook, y yo he estado con el dedo cargado a punto de darle al delete varias veces, pero todavía resisto.
Esperamos que hagas proselitismo entre esos tres amigos y les digas que se hagan amiguitos de Antigourmet en Facebook.
Te haces amigo, de quien?? de guglefrén? Y te cuenta sus novedades? Pos que bien, parece interesante que te cagas.
Por otro lado, no te has enterao: si tuviera tres amigos ya tendría montado el comando :-).
Visto lo visto, propongo formalmente constituir una organización clandestina (tu avatar con pasamontañas pero con tazón tiene que ser la hostia) destinada día y noche a combatir la plaga esta del “si no estás en el tuenti no existes” y mamonadas por el estilo. Y nada mejor que el nido de viborillas que es antigourmet para iniciar un movimiento que sin duda hará historia.
Anónimos del mundo, uníos. Si no estás en el facebús mejor pa ti. Quema tu sujetador mental!!!
Curiosamente publiqué un artículo sobre el mismo tema en la revista Horeco hace unos meses. Resulta difícil encontrar un equilibrio entre la camisa blanca con sobacos sudados y el uniforme negro tan de moda.