Lo tenía apuntado desde el jueves pasado, que leí la noticia en blog La papelera de Juan Palomo de El Cultural, de El Mundo -a quien sigo desde sus tiempos en ABC-, pero Sánchez Dragó se me ha adelantado con su artículo Merengue de remolacha al yogur, me avisa puxina en un comentario al post sobre la gran carrera Wine Run Lanzarote.
Y es que resulta que un botarate francés llamado Bruno Mantovani estrena estos días en París una obra llamada Le livre des illusions, obra que consta de 35 movimientos inspirados en los 35 platos que se tomó el tal Bruno cuando fue a El Bulli.
Así que me ahorro los insultos a Bruno y Ferran y copio alguna de las gloriosas frases del maestro Dragó:
“Ejemplo y símbolo de ese proceso de decrepitud, infantilismo generalizado, imbecilidad senil y zafarrancho universal de cursilería podría ser la llamada ‘cocina creativa’, que ni es creativa ni es cocina.”
“No hay tonto más listo que Ferrán Adriá (aunque los pinches de su legión de marmitones no le vayan a la zaga) ni tontos más tontos que quienes le ríen las gracias, le invitan a dar conferencias vestido de mona, le imponen medallas de oropel y se desplazan hasta un lugar perdido de la costa del Ampurdán para salir de ‘El Bulli’, adonde nunca iré ni aunque me lo pida el Papa, con los jugos gástricos alborotados por la química, más hambre que un refugiado de Darfur y menos cuartos en la cartera que un mendigo de las escalinatas del Ganges a su paso por Benarés.”
Para acabar el artículo con un:
“Ahora me voy a tomar un chocolate con porras a la churrería de la esquina. ¿Y qué tal, para el almuerzo, unos callos a la madrileña precedidos por una tacita de gazpacho y rematados por arroz con leche?”
Menú que con este calor no sé qué tal le caerá, aunque nos encantaría compartir con él platos tan Antigourmet.
Poco queda que decir sobre la obra de Mantovani o sobre la idolatría al mago de Adrià -quizá el mejor vendedor de humo de los últimos años- después de leer el artículo de Dragó, que suscribimos enteramente.
Ama a Sánchez Dragó sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo.
Imagen de PoderFriki.com.
Da miedo tanta ignorancia… Pavor.
…bueno, y entonces subscribes un artículo de uno que, sin argumento alguno, se limita a insultar gratuitamente?
Claro que lo suscribo. Si se insulta no se necesitan argumentos, y como en este caso los insultos me parecen bien, lo suscribo. Además, llamar el “tonto más listo” a Adrià realmente no es un insulto. Yo admiro a Adrià por haber sabido estafar prácticamente a toda la humanidad armado únicamente con una sartén. Solamente nos hemos librado de su estafa las mentes privilegiadas, como la mía.
ah vale.
Ufffff. esto es un sinvivir…. resulta que el tipejo más impresentable que me he echado a la cara (personal y literariamente hablando), al que tuve el disgusto de tratar in illo tempore, pone a parir nada menos que al Anticristo, cosa de la que me alegro infinito. Diossss, que dilemas……¿me alegro o me mosqueo? Ilumínenme, por favor..
PS. A mi personalmente es que la sidra me parece un pócima, que quiere que le diga, y si encima hay que esforzarse…. pschhhh
Sí, es verdad, Dragó es un personaje demasiado exagerado como para defenderle mucho, a mí hay ratos que me cae genial y muchos otros que no lo aguanto.
Pero por otro lado, qué mejor que una batalla entre dos personajes a los que odias, así, si hay suerte, uno acaba con el otro y solamente te queda uno al que soportar.