Monthly Archive for Mayo, 2009

Desayuno vegetariano

Vamos con un post dominguero, ligero y cortito, con la típica chorrada que te envía un amigote y que al final llega por ochenta sitios diferentes a tu buzón electrónico. La imagen:

desayuno-vegetarianogallego

Imagino que será un anuncio real, porque ese tipo de desayunos se estilaba antes, cuando se trabajaba en el campo (y la poca gente que sigue en el campo seguirá con este tipo de desayunos). Lo que pasa a ser una gracia es lo de “Desayuno vegetariano”, que sí que lo es, al igual que casi todos los desayunos españoles, que en la mayor parte de los casos es un simple café.

Que alguien se ría de los vegetarianos es algo que a Antigourmet nos encanta, ya que, además de estrictos seguidores de Chesterton -que a pesar de ser bastante gourmet, era antivegetariano-, lo somos también de la fritanga.

Y hablando de desayunos, nunca perdonaremos en la vida a Gallardón, alcalde de Madrid, su decisión de retirar de los desayunos que se ofrecen a las personalidades que nos visitan los churros y las porras y sustituirlos por bollería fina. ¡Gallardón, cobardica y cursi!

Oda al concurso de bocadillos de ternasco

Gracias al estupendo blog del amigo mirecetario.es me entero del fabuloso Concurso de Bocadillos de Ternasco de Aragón. Así que acabo de llamar a mis amigos de Zaragoza para darles la desgraciada noticia de que me van a tener ahí un próximo fin de semana, y que se van a tener que tomar conmigo un par de bocadillos de ternasco. Lo siento, chicos.

Se celebra del 26 al 31 de mayo en Teruel, en Zaragoza del 4 al 14 de junio y en Huesca del 16 al 21. Que se preparen. Y encima si participas te puede tocar un miniportátil.

Imiciativas como esta, además de hambre, hacen ver que no todo es caramelización -aunque seguro que algún bar te pone el ternasco con cebolla caramelizada, ese gran satán de Occidente- y que, ampliando el dicho, Aragón no se rinde. No todo está perdido. Y encima no es una especialidad inventada como la mayoría de las ferias que se hacen ahora en cada pueblo, que te montan una fiesta del brécol en menos que canta un gallo cuando nunca se ha plantado ni consumido brécol en doscientos kilómetros a la redonda. ¡Viva el ternasco!

Y que mis amigos no me van a fallar me lo dice que recuerdo que  una de ellas llama -en privado- a una compañera suya “ternasca”, apelativo grandioso donde los haya. Así que si ellos no pueden venir, hablaré con la tal Ternasca, que seguro que se apunta.

Foro de la Gastronomía 09: El mito de lo natural

Rastreando la red en busca de información del IV Foro de la Gastronomía Aragón 09, que se acaba de celebrar en Zaragoza ayer y hoy, he encontrado el blog Ir de tapas, en el que hoy se han publicado cinco artículos sobre lo que pasa en el foro. Vamos, mejor corresponsal imposible, ya que la página del foro es bastante raquítica en información. Poca información ha generado este interesante foro -una pena-, donde solamente Santi Santamaría parece que atrae a la gente. ¿Será sea todavía parte del boicot al cocinero, que nadie habla de los sitios a los que va?

Pero más allá de las provocaciones de Santamaría había vida en el IV Foro de la Gastronomía. Y la vida ayer la trajo Francisco García Olmedo con su provocadora ponencia El mito de los alimentos naturales, algo que hemos tocado aquí de vez en cuando, como en Le Pain Quotidien, la farsa cotidiana.

Olmedo trata de que veamos más allá del bombardeo sano, bio, natural, ecológico, orgánico, o como se le quiera llamar, y veamos que, como recoge Ir de Tapas, “la agricultura ecológica es mas agresiva con el medio ambiente que la convencional” o que “los productos ecológicos no tienen más nutrientes ni sabor que los productos convencionales”.

El hombre ha moldeado los productos a su antojo, y lo ha hecho fenomenal, al igual que a nuestro planeta, con su fallos -Mar de Aral- y con sus triunfos -Holanda-. Realmente arte deshumanizado sería una marina realista, no el cubismo, que es mucho más humano que una imagen imitando la naturaleza. Y cuando veo un anuncio de que van a “humanizar” una calle y le van a quitar el tráfico y poner dos árboles, realmente lo que están haciendo es deshumanizarla, ya que el cemento y un coche son mucho más humanos  que un árbol. Algo como lo que dijo Ayn Rand en El manantial:

Yo daría la mejor puesta de sol del mundo a cambio de la vista del contorno de Nueva York en el horizonte. Particularmente cuando uno no puede ver los detalles, solamente las formas. Las formas y las ideas de donde surgieron. El cielo sobre Nueva York y la voluntad humana hecha visible.

Dan Barber y la tontería del ecochef

Dan Barber en su posición de espantapájaros

Dan Barber en su posición de espantapájaros

Iba a hablar de Inedit, la cerveza para pijos redomados que ha creado nuestro amigo el abusón de Adrià, pero lo dejo para la semana que viene, que leyendo sobre esa cerveza he encontrado en ADN un artículo sobre Dan Barber, el padrino en Estados Unidos del brebaje de Ferran, y me ha producido un shock demasiado intenso.

Semejante snob tiene dos restaurantes en Estados Unidos, uno en Nueva York y otro en el campo. Su única gracia es que lo que comes lo cultiva el tío en su finca del campo, e incluso puedes elegir y recolectar tú mismo los boniatos que te vas a cenar. Vamos, la típica bobada que le encanta a cualquier dueño de una Blackberry.

El ruralismo integrista de Barber cojea por todos lados, claro, al igual que cojeaban las tontadas posmodernas de Dogma al violar a cada momento su credo. Un ejemplo, vende la cerveza de Adrià cuando debería vender su propia cerveza. Poco importa que la tierra donde tiene su granja dé malas zanahorias, te las cobrará como si fueran de oro y saldrás diciendo que son insuperables.

¿Se acuerdan de un programa de la tele en el que Paris Hilton vivía en una granja y tenía recoger las patatas que luego se comía y ordeñar vacas? Pues todos aquellos que se reían de la Hilton -gran disco el suyo-, son exactamente iguales a ella si pisan el bar de Dan Barber, ecoche y ecoidiota.

Y todos volverán a casa babeando por la gran experiencia que ha sido cenar en el bar de Barber, igual que sus hijos de cinco años cuando vuelven de que les enseñen en una granja más falsa que un mercadillo medieval un cordero y un cerdo.

Diario del Gourmet de Provincias y del Perro Gastrónomo

El blog Diario del Gourmet de Provincias y del Perro Gastrónomo ha ganado el premio al mejor blog gastronómico en el I Encuentro de Bloggers Gastronómicos del que hablábamos el otro día. La verdad es que es un blog que mola, aunque Antigourmet -imagino que con razón- no esté entre sus blogs favoritos, así que felicidades. Si a eso le añadimos que el autor es gallego y tiene otro blog sobre petroglifos, que es una de mis últimas obsesiones cuando voy a Galicia a casa de mis abuelos, pues entonces más que contentos por el premio estamos emocionados.

Por supuesto que nos hubiera gustado ganar el premio, y subir al estrado a recibirlo de manos del químico, artista y publicista Ferran Adrià, nuestro Skeletor particular. Aunque quizá hubiéramos hecho como Thomas Pynchon cuando envió al humorista Irwin Corey a recoger el National Book Award por El arcoiris de gravedad -nosotros se lo hubiéramos pedido, por supuesto, a nuestro héroe, Chiquito de la Calzada- o, mejor, como cuando Marlon Brando envió a recoger el Oscar por El padrino a la india Pequeña Pluma, que soltó una charla sobre la opresión a la que eran sometidos los indios, y luego resultó que la tal india ni era india ni nada. Nosotros podríamos haber enviado a un falso intoxicado en The Fat Duck a cantar las excelencias de la morcilla de Burgos.

De todos modos, a pesar de felicitar al ganador, hemos solicitado a nuestros servicios jurídicos que impugnen el resultado, ya que pensamos que esta impugnación tendrá incluso más repercusión que el premio, que es lo que este humilde blog, tan falto de principios, busca. Algo parecido a lo que está haciendo Soraya con Eurovisión.

Ante el Encuentro de Bloggers Gastronómicos

No nos han invitado, ¿cómo es posible?

Navarra Gourmet organiza esta semana que empieza un interesante encuentro de blogueros que hablan de comida. Internet y su periodismo francotirador por fin aparece y se le tiene en cuenta. Ya solamente por esto, Navarra Gourmet merece un gran aplauso.

¿Y de qué hablarán los blogueros? De estos interesantes temas elegidos por José Luis Orihuela:

  1. La blogosfera gastronómica, ¿una realidad emergente?
  2. Bloggers frente a críticos gastronómicos, ¿nuevos prescriptores?
  3. Videoblogs y blogs de micronicho sobre gastronomía, ¿nuevas oportunidades?

Entre los ponentes, algunos que han comentado por aquí en alguna ocasión, como Diario del Gourmet de Provincias y del perro gastrónomo y El Pingue.

¿Qué habría aportado Antigourmet a este encuentro? No lo sé, imagino que nada, o un poco de caradura, de hambre siempre, de distorsión, de antitrascendentalismo, de poco pelo. Aunque al final, como al genial Sabines, lo que nos apetezca sea mirar y mirar:

¿Qué putas puedo hacer, Tarumba,
si no soy santo, ni héroe, ni bandido,
ni adorador del arte,
ni boticario,
ni rebelde?
¿Qué puedo hacer si puedo hacerlo todo
y no tengo ganas sino de mirar y mirar?

La tortura de elegir un vino

Diferentes instrumentos de tortura de la civilización contemporánea

Diferentes instrumentos de tortura de la civilización contemporánea

Ayer asistí a un espectáculo bochornoso. Quizá se deba a mi poco mundo, porque no lo había visto nunca. Me fui con mi jefe a una reunión mañanera a Santiago de Compostela y al acabar nos fuimos los dos a comer a un mesón que había al lado del sitio de la reunión, en las afueras de la ciudad.

Pide mi jefe una botella de vino -el muy sibarita me dijo que me iba a sorprender, no debía acordarse de que no tengo ni idea de vino- y la camarera trae tres compas y un decantador, una especie de botella de leche de cristal. Abre la botella, echa todo su contenido en la botella de cristal y luego echa un chorrito en una de las copas. La camarera pega bien la copa a la mesa y agita su contenido en círculos, cuando acaba levanta la copa y girando la copa echa el contenido a otra copa. Vuelve a repetir el extraño ritual con esta nueva copa, echa lo que queda en una tercera copa y esa se la da a probar a mi jefe.

Si todo esto ya me parecía absurdo con la sed que tenía, va mi jefe, pone mala cara y dice “no sé, no sé”. Prueba el vino la camarera y dice “Ha perdido algo de fuerza” o algo así. Así que se lleva la jarra, las copas y toda la gaita y me quedo sin vino. Mi jefe elige otra marca, se vuelve a repetir la locura que había presenciado y, menos mal, este pasa el listón.

Tan terrible me pareció el show que tuve que tomarme dos licores café de postre para olvidar tamaña afrenta, licores que también me valieron para dormir como un bebé en el vuelo de vuelta a casa. Eso sí, el arroz con vieiras estaba buenísimo.

Imagen de Las Fincas Vinoteca.

Andoni Luis Aduriz y la bistronomía

 

 

andoni luis, echando un bistrotrago (foto: www.elcorreodigital.com)

Andoni Luis, echando un bistrotrago (foto: www.elcorreodigital.com)

Andoni Luis Aduriz, además de estar a la siniestra de Satanás y de jugar al Quimicefa en su restaurante, se dedica a escribir en sus ratos libres, entre guisante lágrima y salsifí fosilizado, y a nosotros nos parece muy bien, porque en eso nos parecemos mucho y nos hace sentir muy cultos, entre albarán y protesto de letra. El periódico El País publica regularmente algún artículo suyo; el que en esta ocasión nos ha llamado la atención es el aparecido el pasado día 4 de mayo, titulado “Los nuevos fogones sencillos“.

Aparte de la memez de considerar la cocina un arte, que ya hemos definido alguna vez como el ansia tanto de los cocineros de ser artistas como de los clientes de sentirse cultos simplemente llenándose la panza junto a los amiguetes (porque no, Andoni Luis, gracias a Dios aún no es lo mismo la Capilla Sixtina que una pieza de ternera de leche asada entre brasas de sarmiento), Aduriz cree haber encontrado la causa de que los restaurantes bistronómicos provoquen furor entre las masas. No sé entre ellos, pero desde luego entre nosotros sí que desatan el furor, y aquí la exactitud del término nos hace ver que, más que ante un cocinero, estamos ante una pluma fina. Furor: cólera, ira exaltada.

El término bistronómico lo inventó el periodista francés (una asociación aterradora) Sebastien Demorand (nos llegan rumores de que por ello está propuesto para el Premio Príncipe de Asturias de las Artes), y según Aduriz es una fusión de las palabras bistrot y gastronomía. Esto no está claro, pues según otro escalofriante artículo publicado en El País, La alta cocina busca sitio por debajo del Olimpo, en el que entre otras aberraciones se puede leer a Adriá afirmar “Hay que salir del tema elitista. Encontramos normal la emoción en el fútbol, pero si dices que lloras ante un plato magnífico dicen que eres un cursi. Cuando superemos esto vamos a ser líderes de verdad“, el aborto viene de bistrot y económico. Exigimos ya mismo a la FAO que aclare este lío, pues uno ha de saber dónde come.

Y no es de extrañar que nada esté muy claro, pues la explicación de Aduriz llega en los dos últimos párrafos del artículo y es digna del Heidegger más oscuro. Léanlos si tienen valor.

A mí me parece que el número de personas que tienen interés en que la exégesis de un plato de garbanzos sea el centro de atención durante una cena es bastante limitado, y más aún si para ello se tienen que dejar más de 200 euros. ¿Cuántas personas viven fascinadas por las nuevas tendencias de la cocina actual?. No creo que sean muchas, y además por razones de salud tienen que limitar sus visitas a los restaurantes de vanguardia, pues de vez en cuando necesitan comer de verdad. Así que un avispado se busca unas cuantas palabras en francés, las junta, y ya tienen ustedes un sitio donde pueden comer lo mismo que en los restaurantes, pero en todavía menor cantidad. Vayan, compruébenlo y si quieren después quedamos en un bar y nos lo cuentan.

Fenavin 09: El vino es guay

Para cerrar las minicrónicas de Fenavin recojo en el titular una frase que dijo ayer Pancho Campo, que me entero por la nota de prensa que es el primer y único Master of Wine español. Evidentemente, también me entero en este momento de la existencia de los Master of Wine, que ahora buscaré en la red y a quienes, seguro, dedicaremos un post en Antigourmet.

“El vino es guay”, dice, y se queda tan ancho. Porque quiere transmitir a los jóvenes que “el vino es algo simpático, bebido de forma moderada”. Pobre Pancho, no sabe los miles de tetrabriks que se beben los menores de edad todos los fines de semana. Ellos ya saben que es guay, Pancho, hijo.

La otra gran bobada que soltó ayer Campo es que “necesitamos un Obama del vino, que convenza al bodeguero de que sí podemos”. Es tan grotesco todo lo que rodea al nuevo presidente de Estados Unidos, tantas bobadas decimos sobre él, que uno ya se siente como la media docena de argentinos que dicen que Maradona es idiota, ya que napolitano no hay ninguno, todos adoran al imbécil más grande que ha dado Argentina en su historia. Obama no es imbécil, espero, pero esta idolatría tonta hacia él sí que lo es.

Fenavin 09: El vino por internet

Dentro de la más que notable página de red de Fenavin, que casi al momento va informando de las diferentes presentaciones, mesas redondas y actos diversos -algo por lo que la feria se sitúa por encima de cientos de jornadas gastronómicas, aunque su retransmisión por Fenavin TV no me haya funcionado- acabo de leer la nota de prensa sobre uno de los actos en principio más interesantes de Fenavin, la mesa redonda “Marketing Estratégico: las tendencias en los próximos cinco años dentro del mundo del vino internacional”, con el periodista británico John Radford, el enólogo bordelés en Jumilla, Patrick Rabion, y el director de Exportación y Marketing de Félix Solís Avantis, Félix Solís Ramos.

Para John Radford el vino triunfará en internet por dos razones, por “la dificultad que tienen muchos consumidores a la hora de conocer un producto” y por que “el triunfo de internet radica en la eliminación de los intermediarios, lo que además abarataría el precio final del producto”. ¿Son estas dos cosas ciertas? Con respecto a la primera, ¿los consumidores qué dificultades tienen para conocer vinos? ¿Que hay millones de vinos? Pues como todos los productos. ¿Hay algún portal en el que salgan todos los vinos o hay que hacer esa investigación en la página de una tienda de vinos en línea? Con respecto a la segunda cuestión, ¿la gente compra el vino en las páginas de las bodedas o en las tiendas de vino, lo que no eliminaría los intermediarios?

Imagen de Fenavin.

Le Pain Quotidien, la farsa cotidiana

 

Los cultivos ecológicos de Le Pan Cotidien

Los cultivos ecológicos de Le Pain Quotidien

¡Alégrense, madrileños!. Sus conciencias, que seguro que de vez en cuando asoman para darles un rato la tabarra, se dan un respiro: por fin en Madrid se puede uno acercar a Le Pain Quotidien, desayunar gastándose la pasta gansa, con el Porsche Cayenne aparcado en doble fila justo delante de la puerta, y al mismo tiempo tener la tranquilidad de que allá en Túnez, en los extensos olivares Chetoui que rodean la localidad de Tebourba, la familia Mahjoub sigue elaborando el aceite de oliva como lo hacían sus antepasados hace siglos. Suponemos por tanto que no utilizan tractores, ni luz eléctrica, ni agua corriente. ¡Que se jodan!.

En Le Pain Quotidien todo es bonito. Los camareros (que también son muy bonitos)  llevan camisetas negras fabricadas con algodón ecológico; las mesas son de madera reciclada (y con todo el morro en su web aseguran que no se ha cortado ningún árbol para poder tener esas mesas. Entonces, ¿no es madera natural?¿Lo sintético es orgánico?. Sospecho que por mucho que sea reciclada, alguna vez se tuvo que cortar un arbolito); la mantequilla es orgánica, es decir que tiene restos de bosta de vaca, aunque sean microscópicos, y la mermelada de fresas proviene de la huerta ecológica. Así todo. El resultado final es que un café con leche y un cruasán normalito salen por más de 4 euros, es decir más de 800 pesetas. No hace mucho te tomabas un desayuno de 800 pesetas y podías estar una semana sin comer.

Cualquiera que haya estado alguna vez en una granja algún tiempo más del necesario para lucir barba de tres días, pañuelito palestino y una Nikkon de 1.000 euros, se da cuenta enseguida de que lo natural es una guarrada. La leche recién salida de la ubre, por ejemplo, aparte de ser un foco de bacterias, sabe fatal. El culto a lo orgánico es la última parida que se han inventado los popes de la gastronomía para cobrar unos euros más y de paso ahorrarse las medidas sanitarias que todos deberíamos exigir. Pero en esta sociedad de hoy, donde nos encanta jugar a ser pobres y nos avergonzamos de habernos civilizado, cualquier cosa que suene a ancestral nos parece maravillosa. Y sí, las cuevas de Lascaux son una maravilla. Y la catedral de Burgos. Incluso los guerreros de terracota que hay en la China, aunque sean fruto de una civilización que aún come ayudándose de dos palos. Pero la peste también es ancestral y es mala, mala. Y la brucelosis, también conocida como fiebres de Malta. Y las garrapatas. Y las ratas. Si siguen proliferando los locales orgánicos (fíjense que su mismo adjetivo ya es esqueroso: nos provoca imágenes de estómagos, hígados, riñones, todos supurando líquidos gástricos o ácido úrico o pus), no nos va a quedar más remedio que imitar la actitud de una sabia tía mía, que a la hora de elegir el postre en un restaurante siempre hacía las mismas preguntas.

- ¿Qué tiene de postre?

- Fruta y natillas

- ¿Las natillas son caseras?

- ¡Por supuesto, señora!

- Entonces tráigame fruta

Nota: La historia de la familia Mahjoub está sacada de un folletito que te dan en el Pain Quotidien al acabar de desayunar; así los clientes la pueden leer con deleite mientras intercambian emails y llamadas a través de su dispositivo 3G, que suponemos funciona a pedales y no emite radiación alguna.

Le Pain Quotidien tiene tiendas en Fuencarral 95 y Velázquez esquina a Juan Bravo

Fenavin 09: La feria del vino

El próximo martes en Ciudad Real abre Fenavin, la Feria Nacional del Vino, que imagino todo el mundo pronuncia Fenavín, aunque parece que se pronuncia como una palabra llana, al contrario que todas las palabras acabadas en in.

A pesar de las infumables siglas que acaparan la agenda institucional, que parece un catálogo de un laboratorio farmaceútico (ASAJA, CEVINUM, AVIMES, FIVIN, AEPEV, UPA, OCM, ADEVIN, etc.) y que hacen que no se entienda nada de lo que van a hablar, la sección no política, como no podía ser de otra forma, sí que tiene más interés, incluso han tenido la valentía o las ganas de lío de invitar al apestado de Santi Santamaría. Así que imaginamos que los de la Madrid Fusión no volverán a invitar a los de Fenavin nunca más.

Pero hay más, mesas redondas sobre literatura y vino, sobre márketing y vino; conferencias tan interesantes como la que abre la feria “Critics for sale”, a cargo de Robin Goldstein o una con el estupendo nombre de “Cómo proteger al vino de falsifiaciones y golfos”, y diferentes catas -una especial para ciegos- y maridajes que harán de Fenavin un entretenido escaparate para nuestro vino.

Seguiremos Fenavin día a día.

Imagen de Bodegas Aldonia.