Monthly Archive for Febrero, 2009

Creajoven 2009: Cocinar no es un arte

La estupidez transversal sigue ganando adeptos, tras el rollazo anual para que le den el premio Nobel de Literatura al plasta de Bob Dylan o la paparruchada de la presencia de Ferrán Adrià en Documenta hace un par de años -de lo que hablaremos próximanente-, ahora le toca al XVII Certamen Municipal de Creación Joven, Creajoven 2009, que se celebra en la ciudad de Murcia, que a artes como la música, la literatura, la fotografía, el cine, el cómic o las artes plásticas ha añadido la cocina.

¿Cómo explicar hoy en día que la cocina, la gastronomía, no es ni un arte ni una ciencia? ¿Qué podemos decir ante lo avasallador del discurso cursi y manipulador de los visionarios de la nueva cocina? Quizá el arte actual, lleno de basuras sin sentido, se merezca que unos señores que hacen lasañas se codeen con pintores, arquitectos y escultores. Quizá ellos se lo han buscado, vaciando su obra de belleza para buscar el escándalo y la grandilocuencia vacía, y lo más interesante que pueda hacerse en el certamen murciano sea comerse algo esferificado en vez de ver las patochadas que llenarán la muestra. Pero solamente pensar que bufones como Sergi Arola pueda compartir un espacio expositivo, o un libro de arte, con nombres como Mantegna, Bach o Julio González nos hace sentir arcadas y darnos cuenta de lo mal que va todo.

 Noticia e imagen de La Verdad.

El cómic del vino

Rebuscando por ahí me he encontrado con el cómic Les gouttes de Dieu, una serie dibujada sobre vino, mezcla anime entre Falcon Crest y El nombre de la Rosa, que según leo, causa sensación en Japón y Francia. Ya van por el número 5 y cada vez que nombran un vino en el cómic multiplica por cinco sus ventas en Japón.

¿De qué va? Un testamento de un crítico de vinos deja su herencia en combate en a su hijo y sorprendente a un enólogo adoptado por el muerto poco antes de morir. el hijo fetén deberá luchar con el intruso por la bodega de herencia, con un juego en el que tienen que descubrir doce vinos para llegar al perfecto, el que lleva en nombre de la serie. Toma ya.

¿Le interesa este tipo de cosas a gente ajena a la secta vinícola? Parece que sí, por el éxito que tiene, que han conseguido aunar un guión comiquero interesante y misterioso con el macguffin enológico. Ya ni en los cómic podemos escapar del gourmetismo.

Vía Vins&Roses.

Teoría de la churrasquería

Una de las teorías sociológicas más interesantes entre las que he oído últimamente es la llamada “Teoría de la churrasquería”, formulada por mi hermano Miguel y que, a falta de su comprobación práctica, merece -como todas sus teorías- toda mi credibilidad.

Según su arriesgada teoría, cualquier persona que ponga un domingo por la mañana en una carretera secundaria un cartel que ponga la palabra CHURRASCO, en menos de dos horas tiene una docena de coches aparcados llenos de gente hambrienta. Es infalible.

Este verano seguramente comprobemos sobre el terreno la teoría, que merecerá un par de Premios Nobel de Economía. ¿Qué le pasa a la gente un domingo que su estómago, acostumbrado a las comidas entresemana del Vips, solamente tolera la carne grasienta? ¿Qué hacen, de qué se alimentan los vegetarianos -esa penosa secta- los domingos? ¿Cómo puede ser tan rico el churrasco y tan fantástica la palabra churrasco?

Imagen del blog de Marcos García.

Zaragoza no se rinde: Jueves Lardero, longaniza en el puchero

Gracias a mis informadores zaragozanos me entero de que hoy se celebra el Jueves Lardero “longaniza en el puchero” para dar el pistoletazo de salida a esa fiesta tan soez y chabacana que se llama Carnaval. Y como en Zaragoza saben hacer las cosas mejor que bien, ese pistoletazo consiste en una uena comilotada.

Leo en el Blog de los Imposibles que se repartirán “un total de 500 kilos de longaniza, 1.000 litros de vino tinto, 1.500 barras de pan y 50 litros de aceite”. Al acabar esa fabulosa merienda los asistentes podrán ir a la Multiusos a mover el esqueleto con la Orquesta Oasis (y un lamentable IV Concurso de Guasas y Cuchufletas). ¡¡Cuánta belleza!!

La fiesta, con todo lo matraco que tenga, además de lo divertida y alimenticia que va a ser, tiene un valor doble, ya que recluye a todos los gourmets zaragozanos en su casa, horrorizados ante tanta grasa y el vino en vaso de plástico ¡¡Pobrecicos míos, que tendrán que quedarse una tarde en casa viendo alguno de los miles de programas de cocina que hay en la tele!!

¡¡Larga vida al Jueves Lardero!!

Información e imagen del Blog de los Imposibles.

Casa Ciriaco - 1er Aniversario Antigourmet

 

Punctutron (con bigote) y Pandemolde retratados durante la celebración del 1er Aniversario de Antigourmet

Punctutron (con bigote) y Pandemolde retratados durante la celebración del 1er Aniversario de Antigourmet

Un rápido vistazo a distintos medios de comunicación, tanto en la prensa escrita como en la digital, en las emisoras de radio de frecuencia alta, media o baja y en las cadenas de televisión consolidadas y corruptas y en las que aspiran a serlo algún día, nos confirma que ha pasado totalmente desapercibido un acontecimiento de importancia capital en el curso de la Civilización Occidental, pues ayer en Casa Ciriaco tuvo lugar una reunión que una vez terminada nuestros enemigos, que son muchos, podrán calificar como contubernio. Peor para ellos, pues mientras confitaban y nitrogenaban confiadamente la siguiente cochinada que llegará a ser la nueva moda gastronómica, la cúpula de Antigourmet se reunía para celebrar su primer aniversario (reléase El vino con gaseosa) y tomar decisiones importantes.

Ya saben que la nómina de Antigourmet es numerosísima, y que cualquier día pueden estar ustedes degustando (sic) la última marranada de Eneko Atxa y recibir un porrazo a traición en toda la cocorota; no duden que tenemos infiltrados entre el servicio de sala de más de un antro para gourmets. Pero la reunión de ayer convocó exclusivamente a la cúpula visible de la organización y a nuestro hombre en la sombra, que es una buena persona a pesar de que en cierta ocasión se le vio manejando un decantador de vino con una desenvoltura que delataba que no era la primera vez que se aplicaba a la tarea, con el objetivo de fijar ciertas directrices para el futuro, aunque el mismo concepto de futuro nos repugne.

Mientras perfilábamos lo que será la única guía gastronómica realmente imprescindible (Polígonos Industriales con Encanto) y el censo más exhaustivo de los bares que aún conserven una barra forrada de cuero repujado y donde los camareros todavía tengan la sana costumbre de servirte tu bebida favorita sin necesidad de pedirla (y de simular no conocerte si no te presentas solo), dimos buena cuenta de unas croquetas de merluza impecables, de unos huevos fritos con chorizo como mandan los cánones y del primer plato por antonomasia en las cenas de los hogares españoles de buena casta: guisantes con jamón. A pesar de las tentadoras recomendaciones que una cuartilla anexa a la carta y escrita con máquina de escribir nos ofrecía (perdiz en escabeche, gallo a la plancha), la ocasión requería zamparse una pepitoria de gallina acompañada de cuatro barras de pan y una frasca de vino de Valdepeñas, que para eso es el buque insignia de la casa. Como era de esperar, nada decepciona en Casa Ciriaco, y a pesar de que ni el flan ni el arroz con leche figuraran en la carta con la coletilla ”de la abuela”, que es un detalle que a veces se agradece, ambos postres y una tarta que ocasionó miradas de recelo, pues no en vano se pronunció la palabra tiramisú (son estos detalles los que hacen que la confianza en el tercer hombre aún no sea plena), pusieron digno colofón a la histórica ocasión. Pues Antigourmet tiene la intención de dar un salto cualitativo, y el recuerdo de Mateo Morral y la oportuna observación de lo definitorio que resulta de la decadencia de estos tiempos que los motivos para matar a un presidente de EEUU hayan llegado a ser el llamar la atención de una actriz, nos han hecho dar el salto a una política que la escasez de magnicidios ha hecho aburridísima.

Aquellos que estén interesados deben saber que para ingresar en la Asociación basta con certificar que se ha leído El Agente Secreto, demostrar una sincera aversión por el concepto de emplatar un plato y recitar con cierta gracia y musicalidad el himno propuesto por nuestro compañero pandemolde:

“Con las bombas que tiran

los fanfarrones

se hacen las gaditanas

tirabuzones.

Pues las hembras cabales

en esta tierra

cuando nacen ya vienen

pidiendo guerra.

 (coro)

¡Guerra! ¡Guerra!”

Temblad, diputadillos de medio pelo, que se os acaba el chollo. No pararemos hasta conseguir comer de gorra en Lhardy y ver de nuevo a los taxis 1500 rojinegros circular por las calles de Madrid.

Callos a la portuguesa

Mientras supero San Valentín escuchando a Los Carradine “Tu cama fue como el Mekong, un río hacia el horror, lleno de junglas y de curvas de las que nadie me advirtió”, copio del blog Discreto encanto el poema Callos a la portuguesa de Fernando Pessoa en su piel de Alvaro de Campos. Maravilloso poema de cocina, recetas y (des)amor, ideal para este soleado domingo de febrero:

Un día, en un restaurante, fuera del espacio y del tiempo,
me sirvieron el amor como callos fríos.
Dije delicadamente al jefe de la cocina
que los prefería calientes,
que los callos (y eran a la portuguesa) nunca se comen fríos.

Se impacientaron conmigo.
Nunca se puede tener razón, ni en el restaurante.
No corrí, no pedí otra cosa, pagué la cuenta
y me fui a pasear por la calle.

¿Quién sabe lo que esto quiere decir?
Yo no lo sé y a mí me pasó…
(Sé muy bien que en la infancia toda la gente tuvo un jardín,
particular o público o del vecino.
Sé muy bien que jugar era nuestro único mandamiento
y que la tristeza es de hoy.)

Esto lo sé de sobra,
pero, si pedí amor, ¿por qué me trajeron,
a la portuguesa, callos fríos?

No es un plato que se pueda comer frío
y me lo trajeron frío.
No me quejé, pero estaba frío,
no se puede comer frío pero llegó frío.

Imagen de El guijarro blanco.

ARCO 2009: Carne envuelta en bronce

No podía ser de otro modo, el bar de ARCO ha sido conquistado por las huestes de la cocina molecular y, según leo en El Confidencial, ofrece degeneraciones como bogavante y fondo floral, manzana cuadrada con kefir y frutas atomizadas, bocado de carne envuelto en bronce, y hamburguesa de chocolate.

Dejemos de lado ese misterio llamado fondo floral y la tontuna de la hamburguesa de chocolate, o las maravillosas frutas atomizadas, donde imaginamos que “atomizado” significa fruta machacada o en compota, ya que sabemos que una de las claves de la cocina molecular es ocultar la verdad con palabras vanas. Centrémonos en la carne con bronce.

La encargada de todo este desatino es una hijísima, Elena Arzak, que nos insulta a los aficionados al arte al darnos la carne con bronce. Qué pasa, señorita Arzak, ¿que ARCO no es lo suficiente chic como para ponernos carne con oro, que también es comestible, como sabemos a la perfección, o es que la crisis ha hecho mella en su despensa y ha tenido que pedir a su proveedor cobre en vez de bronce?. Queremos saber, y queremos que las autoridades tomen cartas en el asunto.

Esto es intolerable, queremos carne con oro.

Noticia de El Confidencial e imagen de ARCO.

Y Dios creó Lucio

El otro día entré por primera vez en Lucio. Los últimos años suelo celebrar mis cumpleaños en sitios para gourmets del siglo XX, cuando todavía no se esferificaban las patatas. Hace un par de años me fui a Botín a tomar un cordero, este año fuimos a Lucio y el año que viene tengo pensado ir a Casa Ciriaco, sitio al que suelo ir a tomar cañas pero donde todavía no he probado su gallina en pepitoria.

Es tan espectacular Lucio, su servicio es tan excelente y humano, con el propio Lucio dando vueltas por ahí, que cuesta creerlo. Aunque lo más increíble son los sabores puros de la comida que te ponen, ya sean sus míticos huevos rotos o el pisto o las carnes del plato principal. Sin olvidarnos de su arroz con leche o flan. Se me saltaban las lágrimas cuando el camarero recitaba los postres, era pura belleza, sin ninguna concesión frívola.

Probar los platos preparados en Casa Lucio le hace a uno sentirse vivo y creer que todavía no está perdida la batalla contra la avalancha cursi de la nueva cocina. Larga vida a Lucio.

Albert Adrià abandona el lado oscuro

La noticia la recogen los amigos de Mil Sabores tomándola de El Pingue, y la comentamos ahora nosotros en un cante de ida y vuelta España-Venezuela-España repleto de tronío -ya se sabe que la blogosfera es el teléfono estropeado en versión electrónica-. Resulta que el hermanísimo abandona la cocina de vanguardia para, cual Ramón Gaya asqueado tras ver las vanguardias parisinas, abrazar el sabor eterno de la cocina tradicional.

Si yo ya (casi) no oigo mis viejos vinilos de Superelvis y Mil Dolores Pequeños -pecados de modernidad de cuando tenía pelo- para escuchar casi exclusivamente las voces inmortales de Gram Parsons y Carlos Gardel, me parece lógico que Albert Adrià se deje de esnobismos decorativos -que, cierto es, donde quedan mejor es en un postre- y dedique su sabiduría a  “dedicarse por completo a la cocina tradicional”. Ha sentado la cabeza.

Que un reputado cocinero abrace la luz dejando atrás el lado oscuro del Imperio para defender a la raza humana como miembro de la Alianza es algo que nos debería de alegrar a todos. Hoy es un gran día. No todo está perdido. Quizá Los Planetas y los punkis estaban equivocados y hay futuro:

Y se acaba la película
y los malos van venciendo.
Y si alguien del futuro
casualmente oyera esto,
que venga a salvarnos,
que me salve a mí primero,
que me salve a mí primero.

El bocadillo de España

Ya metidos en la disección al dedillo del pasado Madrid Fusión, nos encontramos en La Opinión de Tenerife una entrevista con el cocinero ganador del VI Campeonato Internacional de Bocadillos de Autor de las jornadas madrileñas, Armando Saldanha, mexicano residente en Tenerife.

El bocadillo es sagrado para Antigourmet, y ya hemos hablado de dos de los mejores que pueden degustarse en Madrid, el Lomito Andino del Mesón Andino y el sagrado Bocadillo de panceta de La Terracita, en Malasaña y Orcasitas, respectivamente.

La historia del bocadillo de Saldanha, que se puede comer en su restaurante Amaranto, empieza muy brillantemente, al principio lo hacía con queso Philadelphia, atún de lata, pimientos del piquillo (algo que en realidad todavía no sé en qué consiste) y aceite de toronjil. Qué bueno. El bocadillo perdió su pan y su distinción, estropeándose con el vocabulario pedante al uso, pasando a ser un plato llamado “tataki de atún con crema de queso, pimientos del piquillo caramelizados, un crujiente de pan y un toque de aceite de toronjil”. Qué espanto. Ahora eso volvió en un viaje de ida y vuelta a recuperar su pan y vuelve a ser un bocadillo, que se llama Red Hot Tuna Peppers (lamentable nombre) y ha ganado el premio al mejor bocadillo en Madrid Fusión.

¿Merecía la pena estropear el bocadillo original disfrazándolo, maquillándolo con caramelizaciones? ¿Realmente Saldanha ha evolucionado o simplemente se ha adaptado a la moda? ¿Cuando sea obligatoria la ingestión diaria de productos caramelizados podremos objetar los ciudadanos y negarnos? ¿Qué pelotas es un “crujiente”?

Noticia de La Opinión. Imagen de Fama Digital.

Dieta mediterránea, otra peli de cocineros

En un año se han estrenado tres películas sobre cocineros, un dato bastante sorprendente que hace ver que poco a poco va cuajando entre nosotros el artificial interés de casi todo el mundo por la cocina (que no por la comida).

Pero Dieta mediterránea por lo menos tiene ese pedazo de atractivo que se llama Olivia Molina, cosa que tanto Fuera de carta -con el repelentísimo Javier Cámara- como Estómago no tenían ni de cerca. Y también tiene a Joaquín Oristrell, autor de la genial Inconscientes.

Comedia de triángulo amoroso, en el que Olivia, la mejor cocinera del mundo, tiene que elegir entre su amigo de siempre y un nuevo chico. Daría igual que en vez de cocinera fuera policía o bombero, pero ahora estamos en el momento de omnipresencia de la cocina en todos lados y el cine no podía escapar a ello.

Por muy bella que salga Olivia, siempre nos quedaremos con Jules et Jim en películas de triángulos y con Audrey Hepburn en su clase de cocina parisina de Sabrina si queremos ver a alguien cocinar. Veamos el tráiler de Dieta mediterránea:

Imagen de Terra.