Cómo elegir el vino en un restaurante

Hoy le damos voz a un Héroe de Antigourmet avant la lettre, el escritor británico Saki (1870-1916), para que nos explique las diferentes actitudes que toma la gente cuando dejan en sus manos una carta de vinos. Sacamos el texto del cuento La corona de flores, que se encuentra dentro de Crónicas de Clovis (Valdemar 2008), libro que incluye también el genial Sredni Vashtar, obra maestra del terror y de la infancia:

Una vez concluidos los primeros platos, los clientes pasaban a consultar las listas de vinos. Algunos hacían sus consultas con el mismo apuro que experimenta un colegial al que de repente sacan a la pizarra y le piden que sitúe a tal o cual profeta menor en la confusa maraña de textos que conforman el Antiguo Testamento. Otros repasaban la lista una y otra vez haciendo como si no supieran por qué vino decantarse, con lo que querían dar a entender que conocían sobradamente bien la mayoría de los vinos caros, y preferían, con el único objeto de alardear, preguntar a los demás sobre sus debilidades para aconsejarles tal o cual marca. Eran precisamente estos los que, cuando acudían al restaurante con invitados, siempre encargaban el vino que elegían dándole al camarero una orden seca y tajante que solían acompañar con algún gesto o ademán de lo más teatral. Actuando de dicha manera, y haciendo además especial hincapié en que la botella estuviese orientada hacia el norte mientras era descorchada, y llamando Max al camarero, podían dar a sus invitados, de un solo plumazo, una impresión que de otra manera nunca hubieran sido capaces de dar por muchas horas que hubiesen derrochado haciendo alardes de esto o de aquello. Precisamente por esta razón, y no por otra, es por la que debe uno siempre escoger a sus invitados con el mismo cuidado con que escoge el vino.

0 Respuestas a “Cómo elegir el vino en un restaurante”


  1. Ningún Comentario

Añade un Comentario