Monthly Archive for Enero, 2009

Jason Priestley y el elitismo del vino

Resulta que el legendario y olvidado actor Jason Priestley, que hacía el papel del repelente Brandon Walsh en Sensación de vivir, hermanito de la también repelente Brenda, es un experto en vino y tiene un programa llamado Hollywood and Vines en una cadena de televisión en Estados Unidos.

Y hace un par de meses estuvo en las Bodegas Conde de Ribera del Duero rodando un episodio de la serie, el primero que se rueda en una bodega española.

El programa, al que van siempre actores muy conocidos, trata de una manera ágil de “desmitificar la imagen del vino como un producto elitista”, según pone en la página de red de la bodega. Y ahí está la pregunta.

¿Es el vino un producto elitista? Quizá en Estados Unidos, acostumbrados a la cerveza y con una historia vinícola más reciente, pueda serlo, pero desde luego en España no lo es, si no todo lo contrario, es la bebida que siempre ha estado aquí, la más común con el agua. Es la bebida que ha estado en toda mesa, desde la más humilde a la de más postín. Otra cosa es que ahora la dictadura gourmet nos haga elegir de una kilométrica lista el vino para cenar en vez de aceptar sin más la frasca de buen vino dela casa que antes nos ponían. Pero el vino sigue siendo el vino.

Y otra cosa, ¿forma parte de una elite un actor de tercera regional como Jason Priestley? ¿Una elite de qué?

Lucca o el paletismo gastronómico

Los redactores de Antigourmet -que estamos muy viajados- tras leer la grotesca noticia de que en la ciudad italiana de Lucca solamente se van a permitir restaurantes italianos, nos hemos juramentado para no visitar nunca más en la vida semejante pueblo de analfabetos mientras no echen a sus políticos al río Serchio.

Por el ABC nos enteramos de la noticia, según parece no nos van a dejar apretarnos un kebab o una salchicha “con el fin de salvaguardar la tradición culinaria y la autenticidad arquitectónica, estructural, cultural, histórica y de mobiliario urbano, no se permite la apertura de actividades de restauración de etnias diferentes”. ¿Pero de qué etnia se creen lo políticos de Lucca que son? Hay que ser gilipollas. Cuando uno pensaba que la raza humana había alcanzado su máximo nivel de tontería con la aparición de Javier Bardem sobre la Tierra, siempre llega un político que lo supera. Lo siento, Javi, ya no eres el rey de la montaña.

Pero el insolente totalitarismo de los mandatarios de Lucca alcanza a todos, los restaurantes italianos tendrán que poner en sus cartas platos típicos de la zona. ¿El Pizza Hut es un restaurante italiano?

Si es una paletada esferificar una tortilla de patata no lo es menos que no me dejen tomar esa tortilla esferificada si me da la gana. Pobres habitantes de Lucca, no pudiendo ir al bar a tomarse un magret de canard y tener que hacérselo en casa. Hala, todos a cocinar. ¡¡Porca Lucca!!

Noticia de ABC.

Madrid Fusión 09, gastrobares

Terminamos la serie sobre Madrid Fusión 2009 con lo mejor, o lo más impactante, de lo que pasó en la jornada de ayer, la presentación en sociedad de ese nuevo disfraz de los bares de tapas (ayer hablábamos de otro, los small plates) que los gurús han llamado gastrobares.

El elitismo absurdo de los cocineros moleculares intenta trazar con los gastrobares una línea entre los bares de tapas y los bares de tapas donde cocinan ellos. En esa frase está todo resumido. En palabras de Paco Roncero, que tomamos de la crónica de El Mundo de Amaya García, un gastrobar “es una combinación de restaurante gastronómico y bar de tapas”. ¿Restaurante gastronómico? ¿Cómo?

¿Y qué pensarán en los bares de tapas de San Sebastián con sus barras repletas de los mejores pinchos del mundo cuando ven que aparecen unos cuantos indocumentados y les dicen que lo suyo es menor,  que los bastrobares son mejores que los bares de tapas? Imagino que se reirán a carcajadas.

Esta técnica del mismo-perro-con-distinto-collar es lo fundamental que se ha visto en Madrid Fusión 2009, cuya mediocridad incluso apuntan los críticos de cocina de los periódicos, como Carlos Maribona de ABC, que hoy comenta que “Madrid Fusión puso ayer su punto final. Y no sólo a la edición de este año. También a un modelo que se agota y que necesita urgente revisión. Ha sido esta la cumbre de menor interés”. Queda dicho. El año que viene volveremos con Madrid Fusión 2010.

Madrid Fusión 09, small plates

Aunque sea horrible, uno ya no se sorprende cuando oye pedir un expreso en vez de un café solo (incluso ya se oye a veces decir macchiato en vez de cortado), o una baguette en vez de una barra de pan, ya es común decir trench en vez de gabardina o trinchera y bailarinas a lo que antes llamábamos con el bello nombre de manoletinas. Ahora Madrid Fusión descorre la cortina del futuro y nos deja ver que las tapas, sí, señor, las tapas, van a dejar de llamarse como siempre para pasar a denominarse small plates. Aquí tragamos con todo.

Resulta que unos cocineros de Estados Unidos, David Chang y Sotohiro Kosugi, se han caído de la cama y han inventado los small plates, que son como platos pequeños y rápidos, en ocasiones medias raciones, para cubrir las necesidades de la ajetreada vida moderna, basándose en las tapas españolas. Vamos, que por el morro, con toda la cara dura del mundo, han deshidratado un pincho de tortilla o una de calamares -para darle la coartada posmoderna- y le han cambiado el nombre de tapas por el de small plates, y lo presentan como una invención. Y aquí, que somos más tontos que un huevo cocido, le damos cancha a semejante paparruchada.

En un futuro, en vez de tatarear El imperio contraataca de Los Nikis al ver un tapas-bar por Londres o Nueva York, lloraremos por la calle al ver que el tradicional y mítico cartel de “Casa Pepe. Vinos y tapas” lo han sustituido por uno que dice “Lounge Pepe. Vinoteca & Small plates”. Y todo habrá terminado.

Madrid Fusión 09, cocina molecular

Es inevitable hablar sobre el “debate” sobre cocina molecular que ha tenido lugar el segundo día de Madrid Fusión. Pongo entre comillas debate porque realmente llamar debate a una charla de unos cuantos señores que están totalmente de acuerdo en todo y donde nadie se atreve a disentir es una exageración. Más bien sería una charla a la búlgara.

La fuente de este post es la crónica de hoy del ABC a cargo de Emma Sueiro y algunos blogs que he leído por encima. Como primer punto, y para que se joda Adriá, las dos páginas que le dedican en ABC están en la sección de Gente, y no en Cultura ni en Ciencia (en El Mundo está en Cultura y en El País en Tecnología).

Parece que a Adriá no le gusta lo de cocina molecular, imagino que, dado lo sumamente soberbio que es, porque no acuñó él el término, si no el cocinero italiano Davide Cassi, también presente ayer en la marturbación molecular colectiva. Y Adriá se excusa diciendo que “Hay que analizar el nombre de cocina molecular. Si uno entra en Google, se sabe desde cuándo existe esta definición. Yo, en teoría, soy uno de los creadores de la cocina molecular y, sin embargo, si nos remontamos a entrevistas de 2003 en New York Times o en Le Monde en 2004, jamás aparece ese concepto en mi cocina.”

¡Qué grande eres, Ferrán! ¿Lo que dice Google es verdad? ¡¡Si buscas, por ejemplo, Adriá cocina teatral, sale una entrada de Antigourmet la primera!! Según tu razonamiento, es verdad, lo dice Google. Jajaja. ¡Adriá, teatrero!

Todos conocemos la fábula de la zorra y las uvas, ¿no suena eso de que “lo de cocina molecular es una chorrada, a mí me entrevistan en el NYT y en Le Monde” a la fábula? Ay, ay, Ferrán, no te piques con el pobre cocinero italiano, que seguro que cuando se le ocurrió lo de cocina molecular estaba con una foto tuya delante.

Madrid Fusión 09, alta cocina pobre

Comenzamos con una buena noticia, la página de Madrid Fusión ha sido actualizada hoy mismo un par de veces, parece que vamos a tener datos de primera mano. Me alegro.

Vayamos con el día de ayer, donde reinó la insultante nueva denominación de Alta Cocina Pobre. Este engendro, que no es nada más que otro ataque de pedantería de los cocineros, explican que es una sesuda investigación sobre las raíces de la cocina y de platos básicos, cuando en realidad no es más que lo que llevan haciendo siglos los restaurantes de toda la vida, pero con el recubrimiento de purpurina de la cocina molecular. Tomemos un ejemplo, Paco Ron, que “recupera” cosas básicas pero las destruye -no deconstruye- de esta guisa “Nosotros hacemos una derivación con caldo de cerdo muy clarificado, con papada de cerdo, con manzana caramelizada y con el humo de la piel de las castañas que nos recuerdan al invierno”. Pasemos por alto eso de la derivación que no entiendo qué es -¿algo sobre electricidad?- y lo de la manzana caramelizada, que de tan usada la caramelización es ya como freír o hervir, y detengámonos en el “humo de piel de castaña”… ¿Pero qué invento es esto? Estimado Paco Ron, los pobres no nos comemos las cáscaras de las castañas, aunque tengamos papada no somos cerdos, así que, por favor, vete con tu cocina de pobres para ricos a tu casa y cómete tú el humo, la piel o la cáscara de las castañas o, ya puestos, vete al monte a darle unos mordiscos a un castaño. Y luego nos cuentas.

Madrid Fusión 09, la conferencia estrella

madrid_fusionComo hemos venido anunciando últimamente, estamos muy atentos al Nuevo Orden Mundial que se está intentando imponer desde  Madrid Fusión 09. Lamentamos no estar en primera fila para hacerles saber cuáles son las ponencias más indignantes, y nos tenemos que conformar con hacernos una idea de los engendros que allí empiezan a tomar forma a través de las noticias que nos llegan desde la prensa generalista o desde la parapléjica página web del evento, pues, como es natural, ni nosotros estamos dispuestos a gastarnos los cuartos en pasar un mal rato, ni ellos saben de nuestra existencia, y por tanto no pueden darse el gustazo de invitarnos y al hacerlo tener un gesto verdaderamente snob, algo que estaría a la altura de la famosa invitación de Leonard Bernstein a los Panteras Negras o de mi colección de camisetas del Ché Guevara.

Así que hurgo entre las páginas de www.madridfusion.net y encuentro lo que para mí será la ponencia estelar. Espero ansioso detalles de la misma, y desde aquí rogamos una crónica en primera persona (no remunerada, sean solidarios) de la siguiente indecencia:

“LAS TABLAS DE QUESOS: UNA PUERTA A LAS ESTRELLAS

José Manuel Escorial hará preguntas directas y prácticas a los ponentes. Se trata de dar fórmulas para incrementar la facturación en un restaurante con las tablas de quesos:  ¿Se gana más dinero teniendo un carro de quesos? ¿Cuál es la tabla ideal? ¿Cuántos quesos debe tener? ¿Compensa la fórmula de servirlo antes y después de la comida?. Se entregará  al final de la conferencia el premio al defensor del queso. Al margen de la conferencia, fuera de la sala se realizará la tabla de quesos más espectacular del mundo, por Xavier  Thuret”

En lo que a mí respecta, cada vez que leo lo anterior mis carcajadas se oyen en Groenlandia. No tiene desperdicio. En Antigourmet, donde el queso es una de las piedras angulares de nuestra existencia y la base de nuestra alimentación a lo largo de innumerables recreos en viernes de Cuaresma, después del primer ataque de risa nos abrasa la indignación, tanto por el uso vil de nuestro amigo el queso, sometido a las más oscuras maniobras con el único fin de exprimir un poco más al incauto cliente, como al hecho de que cualquier papanatas pueda vivir del cuento organizando semejantes paparruchadas (que en el fondo es lo que aquí pretendemos lograr, pero de momento no nos sale y esto, claro está, aumenta exponencialmente nuestra indignación). Realmente dudo que ni aun dedicándole una semana monográfica a las trascendentales preguntas señaladas más arriba se pudiera llegar a alguna conclusión definitiva; eso sí, que sepan ustedes que a partir de ahora cualquier restaurante chino de barrio va a tener un carrito de quesos manchegos del tamaño del Titanic ¡Con eso se pagan las nóminas!  A las interminables y pedantes cartas de vinos, aguas y panes, se une ahora la del carro de quesos. Ya no puede uno ir a comer por ahí en paz, sin verse obligado a tomar diecisiete mil decisiones por segundo, coño.

Y el defensor del queso que premien, sea quien sea, es un impostor y le deseo lo peor.

Madrid Fusión 09, primeras impresiones

Busco y rebusco, son las 20:00 horas y nadie cuenta lo que hoy ha pasado, lo que está pasando ahora mismo en Madrid Fusión. ¿No hay ningún twittero de guardia dentro de MadridFusión? ¿Ningún bloguero ha salido ya para contar algo a los que no hemos estado dentro?

Vale, pues comemos de lo que tenemos, la página web de Madrid Fusión. ¿Cómo puede ser tan mediocre una página de un evento “planetario”? ¿Por qué no transmiten en directo las ponencias? ¿Cómo no tienen a alguien que actualice la página estos días y vaya contando lo que pasa? ¿Cómo se les puede llenar tanto la boca de innovación, de modernidad y de futuro con una información tan miserable en internet, posiblemente el medio en donde más se ha buscado información acerca del evento en los últimos días? ¿Qué significa entonces la I de la tan cacareada I+D+G, Investigación o Inútiles?

Eso, que mañana esperamos poder leer ya algo sobre Madrid Fusión -seguro que no en su página de red- pero sí en los periódicos generalistas y a algún bloguero gourmet, y contarlo aquí. Mañana más.

Eau de Whopper

Sus hamburguesas provocan un dolor de estómago casi instantáneo, y necesitas una ducha al terminar una, pero no hay duda de que Burger King es una de las empresas con mayor sentido del humor de todo el mundo, quizá porque, al contrario que los complicadísimos platos actuales, su Whopper no tiene que ser explicado, es simplemente un bocadillo de carne.

Ahora se descuelgan con un perfume con olor a churrasco, Flame, (gran url también www.firemeetsdesire.com) que como dicen ellos, es un body spray of seduction, with a hint of flame-broiled meat. ¡Qué grandes, qué risa!

Por ahora se vende solamente en los supermecados Ricky’s, así que cuando vaya a Nueva York iré en procesión a comprarme unos frascos de Flame, y así ponérmelo cuando entre en los restaurantes más lounge a los que vaya, en los que todos los platos lleven kikos o tengan algo confitado.

Noticia e imagen de Directo al Paladar.

Cómo elegir el vino en un restaurante

Hoy le damos voz a un Héroe de Antigourmet avant la lettre, el escritor británico Saki (1870-1916), para que nos explique las diferentes actitudes que toma la gente cuando dejan en sus manos una carta de vinos. Sacamos el texto del cuento La corona de flores, que se encuentra dentro de Crónicas de Clovis (Valdemar 2008), libro que incluye también el genial Sredni Vashtar, obra maestra del terror y de la infancia:

Una vez concluidos los primeros platos, los clientes pasaban a consultar las listas de vinos. Algunos hacían sus consultas con el mismo apuro que experimenta un colegial al que de repente sacan a la pizarra y le piden que sitúe a tal o cual profeta menor en la confusa maraña de textos que conforman el Antiguo Testamento. Otros repasaban la lista una y otra vez haciendo como si no supieran por qué vino decantarse, con lo que querían dar a entender que conocían sobradamente bien la mayoría de los vinos caros, y preferían, con el único objeto de alardear, preguntar a los demás sobre sus debilidades para aconsejarles tal o cual marca. Eran precisamente estos los que, cuando acudían al restaurante con invitados, siempre encargaban el vino que elegían dándole al camarero una orden seca y tajante que solían acompañar con algún gesto o ademán de lo más teatral. Actuando de dicha manera, y haciendo además especial hincapié en que la botella estuviese orientada hacia el norte mientras era descorchada, y llamando Max al camarero, podían dar a sus invitados, de un solo plumazo, una impresión que de otra manera nunca hubieran sido capaces de dar por muchas horas que hubiesen derrochado haciendo alardes de esto o de aquello. Precisamente por esta razón, y no por otra, es por la que debe uno siempre escoger a sus invitados con el mismo cuidado con que escoge el vino.

Madrid Fusión 09, llega el horror

Cuando rebuscando en la página de red de cualquier evento no ves a primera vista cuándo se desarrolla ese evento y dónde, es que el evento es una gaita, por mucho que se anuncie, como leo en El Periódico de Aragón, que es donde he encontrado las fechas, como “la cumbre internacional de gastronomía más influyente del planeta”. La fecha: del 19 al 22 de enero en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid.

Entre las tontunas sobre las que hablarán destacamos la mesa redonda “Cocineros con conciencia medioambiental” donde se hablará de pijadas como la farm food -término que desplumaremos próximamente- y la gastrobotánica. En la dictadura de lo políticamente correcto aunque organices unas jornadas sobre la Batalla de Waterloo tienes que meter una sección del coñazo ecologista.

Otra de las mesas que destaca es “Modelos de negocio en tiempos de crisis: Alta cocina pobre, gastrobares y small plates”. Ya poniéndonos nosotros políticamente correctos, ¿no pueden los cocineros millonetis bobos (bohemian bourgeois) buscar una acepción menos insultante que “alta cocina pobre”? Se nota que los juegos escandalizadores de los artistas de hoy en día, ahorcando niños o comiéndose fetos, han calado hondo entre los cocineros. Si aquéllos son entronizados por sus obras-guarrada, ¿por qué no puede un cocinero reírse de los pobres?

Luego quedan más cosas, el alcalde repipi de Madrid rinde pleitesía a los ecologistas -creyendo, ingenuo que es el pobre, que no van a seguir insultándole a la mínima- premiando a los capos de Greenpeace y a los simpáticos chicos del FROM y sus pezqueñines. También aparece en Madrid Fusión la inevitable “Ciencia y Cocina: I + D + G”.

Todo esto, y mucho más, tendrá un seguimiento por parte de Antigourmet, que aunque -y es intolerable- no estamos invitados ni vamos a pagar por pasarlo mal, lo seguiremos por internet. Sigan atentos a sus pantallas.

Sobre Cocina para impostores

Da gusto ver compañeros de trinchera que tienen éxito, como el magnífico blog de Falsarius Chef Cocina para impostores, que acaba de sacar su segundo libro, Cocina para impostores 2.

Solamente este post para recomendar el blog, con recetas tan brillantes como la última que ha colgado, Con fusión de marisco, en las que usa productos al alcance de todo el mundo como los lomos de pescado congelados, y para, ante la avalancha de libros supereditados y carísimos de cocineros repelentes, recomendar la segunda parte de su libro.

Copio, como homenaje, la declaración de intenciones de su blog, que con lágrimas en los ojos suscribimos los editores de esta página:

Para comer bien no hace falta mucho tiempo, ni productos caros, ni saber cocinar. Ni siquiera nitrógeno líquido, aunque pueda parecer mentira. Y no sólo se puede comer bien sino que, además, se puede quedar como un príncipe ante las visitas, recurriendo a algo tan sencillo como la impostura. Engañar, eso es lo que aquí pretendemos. Engañar a la vista, al olfato, al gusto y hasta al bolsillo. Pura farsa, aunque esta vez por la noble causa de la gastronomía y el cuidado de nuestro ego.

El roscón, los récords y algunos rellenos

Las tres R, roscón, récord y relleno, como el Madrid de Raúl, Ronaldo y Robinho. Hoy es el día para hablar del roscón de Reyes, uno de los productos de repostería que más me gustan, quizá porque siempre me toca la sorpresa, ya que mi ratio de pedazos es mucho mayor que el de mis familiares. Todo son matemáticas, al fin y al cabo.

Iba a hablar simplemente de la desnaturalización de los roscones de Reyes por culpa de los rellenos de nata, trufa, crema pastelera o lo que sea. No están malos los roscones con rellenos, pero dejan de ser roscones de Reyes, en mi opinión. Cualquier modificación de una tradición la deforma más que mejorarla.

Pero en esto que me llegan noticias de diferentes récords de roscones de Reyes, uno en Bilbao, “el roscón solidario más grande del mundo”, de 7.000 raciones; otro en Córdoba de nada más y nada menos que 238 metros, según ellos, el más grande del mundo. Y, para terminar, un roscón -rosca, como dicen ellos- que deja al de Bilbao y al de Córdoba como miserables mazapanes; en Ciudad de Méjico se han currado una rosca de Reyes de 2.000 metros y 10.000 kilos (no está nada mal, bastante compacto: 1 kilo = 20 centímetros). Desde luego, si alguien puede ganar a roscas a un señor de Bilbao es un señor del DF.

Imagen de la rosca de 10.000 kilos de AFP.

El circo de la cocina

Buscando por internet alguna noticia extravagante para poner a caer de un burro a algún cocinero o enólogo he tropezado con una que me ha chocado, ya que en Google me salía en la entradilla la palabra “cocineros-malabaristas”, concepto muy acorde con la línea editorial de este magno blog, y he entrado en la noticia a cotillear.

Resulta que en Avilés unos malabaristas chinos, la SanXia Acrobatic Art Troupe, hacen estos días la clásica escena de hacer girar un par de docenas de platos sobre unas varillas. Actuación que me fascinaba de pequeño.

¿El camino que hacen estos titiriteros chinos del malabarismo a la cocina (por la foto veo que hacen girar también woks o algo parecido) podría ser el mismo que hacen en estos momentos los más modernos cocineros, pero en sentido contrario, es decir, desde la cocina al circo? Yo creo que sí, que veremos a Adrià, tras pasar por todas las universidades y centros de investigación del mundo, en el Circo Ringling emulsionando un cerdo caramelizado. Es su sitio natural, siempre ha estado más cerca de David Copperfield o Harry Houdini que de Lucio.

Noticia de La Nueva España.

Imagen de Diábolo.es.