Monthly Archive for Octubre, 2008

Gourmets cuánticos en el CERN

Ya sospechábamos que la proliferación de una gastronomía basada en cosas como la destilación de la piedra pómez no hacía más que anunciar el Fin de la Civilización, pero las últimas noticias llegadas desde el CERN, al cual vigilamos muy de cerca desde hace años, hacen que consideremos inevitable y muy próximo el colapso del universo conocido.

El pasado 10 de octubre se anunció en El País que Ferrán Adriá, junto al italiano Ettore Bocchia, organizaría el “banquete molecular” que tendría lugar el pasado día 21 y que pondría el broche de oro a la inauguración oficial del Gran Colisionador de Hadrones, que es una cosa inmesa enterrada en el subsuelo suizo-francés cuya finalidad y modo de operación sólo los pueden dilucidar las mentes más enfermas. Como era previsible, el cacharro dejó de funcionar poco después de ponerse en marcha. En Antigourmet nos imaginamos el tamaño cósmico del manual de instrucciones de semejante aparato y compadecemos y mandamos un afectuoso abrazo al técnico que en estos momentos se encuentre buceando entre sus amenas páginas tratando de encontrar dónde se equivocó de signo.

A día de hoy el estado del Gran Colisionador de Hadrones se podría definir como vegetativo, pero eso no impidió la celebración del ya citado banquete molecular, una definición que despertó en mí una curiosidad no exenta de sadismo. Así descubrimos que la feroz maquinaria propagandística de Adriá no descansa y sigue funcionando a pleno rendimiento, pues a pesar del anunciado protagonismo del catalán en el evento, nuestro amigo se limitó a servir el café a la numerosa concurrencia de políticos y científicos, una vez estaban ya todos ahítos de los manjares subatómicos de Bocchia. Los platos que se pudieron degustar, suponemos que mediante ósmosis inversa o algo así, tienen nombres como “tartare de Crevettes siciliennes avec crème d’oeuf moléculaire” y “Baba à la lécithine de soja” (sí, sí, baba, compruébenlo) que nadie que sienta un mínimo respeto por su idioma se atrevería a traducir. El morro de Ettore Bocchia, como el de Adriá, no tiene nada de molecular, pues el tío jeta se presenta sin rubor sosteniendo entre las manos un donut de azúcar de los de toda la vida, como si fuera la prueba empírica del último gran avance de la teoría cuántica de campos.

La venganza de Ferrán Adriá por el trato dispensado a su Èspesso, nombre ingenioso donde los haya (pues se deglute ayudándose con una cuchara), probablemente sea montarse su propio acelerador de partículas, donde intentará sin descanso convertir haces de melones de Villaconejos en esencia de neutrinos con sabor a patata. La consecuencia de semejantes ensayos, como viene bien explicado a partir de la página cinco mil de cualquier manual básico de física nuclear, es el pliegue del espacio-tiempo de modo que toda la masa del Universo quede concentrada en un único guisante de color violeta irradiando un insoportable hedor a Vegemite. Esta es la explicación de nuestro temor por el futuro de la Humanidad.

Hay quien como última voluntad pediría de cena el menú degustación de El Bulli. Para esta clase de personas es para las que se inventó el Infierno.

Moratinos sabe freír un huevo

Esto de internet es la pera. Hasta ahora lo único que sabíamos en temas culinarios de las celébrities es que todas las actrices, ya fueran estrellas como Sara Montiel, o fuegos de artificio -superbuenos, eso sí, vean la imagen- como la bombástica Elsa Pataky, que hacían y hacen tortillas de patata a todos los actores de Hollywood que se quieren meter en sus camas ¿Será “tortilla de patata” algo muy cochino que no conozco del argot erótico? (Pedimos a los amigos de Crónicas de Cine un post sobre las recetas hechas por actrices españolas a actores yanquis), pero ahora resulta que tenemos un político que sabe cocinar, nada más y nada menos que el divertido Ministro-Superagente86 de Exteriores Miguel Ángel Moratinos.

Como lo de la Alianza de Civilizaciones es tan divertido como leer a Pynchon en griego nuestro ministro se ha lanzado a la cocina, y en su blog -sí, tan moderno es que tiene uno, y le vamos a hacer una oferta para participar como blóguer en Antigourmet- tiene una sección de cocina. Tampoco es que se prodigue mucho, ya que sólo ha colgado un post con una receta de atún rojo de almadraba, pero esperamos ansiosos muchas más recetas, y también recomendaciones musicales, que resulta que le gustan Facto de la Fe y las Flores Azules.

Queda claro que el primer párrafo es una excusa para poner una foto de la Pataky.

2008 es el año de la patata

Yo pensaba que la ONU solamente valía para hacer que las guerras no acaben, para estirar cualquier tipo de conflicto hasta el aburrimiento, como los 44 años que llevan ya los cascos azules en Chipre. Pero hete aquí que además de para eso vale para contrarrestar a China y su año de la rata, ya que han declarado a 2008 como Año Internacional de la Patata (aunque oficialmente sea Año Internacional de la Papa).

A pesar de que en estas mismas páginas hemos insultado gravemente a las Lay’s Gourmet, adoramos a las patatas, a Mr. Potato, y nos sentimos más ciudadanos del mundo -gran expresión- al celebrar el año de la patata. ¡Apadrina una patata!

Por la página de red especial del año de la papa, además de leer el tedioso especial “cambio climático y patata”, nos enteramos que irremediablemente nos hemos perdido el 3er Congreso Hispanoamericano de Investigación y Desarrollo de la Papa, que se acaba de celebrar en Vitoria, celebrado del 4 al 10 de octubre, pero siempre nos queda la alegría de poder asistir al apetitoso Festival de la salchicha y la papa de Lincolnshire, el próximo día 25.

Quedan solamente dos meses de año de la patata, y voy a ir ahora mismo a Patatus a celebrarlo, antes de que acabe, ya que, por el camino que vamos, pronto tendremos que celebrar el Año Internacional de la Tempura o el Año Internacional del Fua Esferificado. ¿Para cuándo un Año Internacional del Vegemite?

Noticia de Consumer Eroski vía Acritud.

¡Estas ostras tienen arena!

Desfachatez. Esa es la palabra para designar a los cocineros actuales, pobres hombres que, aupados por la prensa y un público ávido de contar a sus amistades lo que ha gastado por dejarse servir por uno de ellos, definitivamente han perdido el norte. Leamos su última aportación:

“Destilar tierra para captar los aromas del bosque y luego incorporarlo a una ostra para crear un sabor mar y montaña en un plato es algo que sólo se puede hacer gracias a la ciencia”.

Esta es la manera que tuvo el cocinero Joan Roca, cocinero del Celler de Can Roca, dentro de las II Jornadas de Ciencia y Cocina organizadas por la Universidad Politécnica de Valencia, de convencernos de que el rey estaba vestido. Todo para ocultarnos que las ostras tenían tierra -la verdad es que no sé si las ostras tienen tierra o es algo exclusivo de los berberechos-. Bueno, así es como actúan los cocineros. Un sabor mar-montaña.

Como cuando se juntan dos cocineros modernos es como cuando dos niños discuten sobre cuál de sus respectivos padres tiene el coche más grande, un tal Quique Dacosta, del restaurante El Poblet -para otro día, un post sobre los nombres de los restaurantes-, nos dejó una perla de esas para la historia, y que seguramente le valdrá un Príncipe de Asturias. Atentos:

“Enseñar a comer a un niño es tan importante como enseñarle historia, así que que la cocina esté presente en la universidad es un hito”.

Estamos de acuerdo con que la gente que va a la universidad son todavía niños, y creo que ya es mucho decir esto, pero eso de comparar a Napoleón con aprender a pelar una pera es un hallazgo. Además, ¿desde cuándo se enseña la historia en la universidad o en cualquier otro lado?

Noticia de ADN.

Algo supuestamente delicioso que nunca volveré a probar

¿Es el relativismo el mal de nuestro tiempo?. Yo por si acaso me agarro a ciertos valores que sólo están esperando una formulación teórica para apoyar los datos empíricos, valores eternos y universales como el jamón de Jabugo o Vesper Lynd, para dormir tranquilo y a salvo de experimentos sociales y de la ira de Roma. Duermo bajo la protección que me ofrece la idea del Bien en sí en forma de lomo enbuchado.

Pero en otros rincones del planeta se nutren con cosas como arañas gigantes fritas, fetos de pato, perros de fiero aspecto convenientemente fileteados y larvas de abeja. Así que si hubiera nacido en las selvas de Java, Sumatra o Borneo, sin duda mi percepción de las cosas sería distinta, aunque sostengo que el día que probara un bocata de salchichón mi escala de valores sufriría un giro copernicano.

De todos modos, como también creo que mucha hambre tenía que tener el primero que se zampó un gamba blanca, y no digamos una ostra, con lo que se demuestra que sospresas nos da la vida, y como en la guía “Spain” (abril 1999) figuran los Callos entre las 10 peores cosa que se pueden experimentar en nuestro país (otra es “beachwear on the Costa Blanca”), prometo que si alguna vez me veo obligado a visitar Pyongyang cataré una fricasé de mosquito anófeles.

Mientras tanto, aquí tenéis la lista de los alimentos más asquerosos que he probado jamás; este tipo de cosas dan fuerza al relativismo, pues conozco personas brillantes y en otros aspecto gustativamente sanas que se relamen de gusto con ellas.

- Vegemite. Gracias a Dios desconocido en estas latitudes, es el desayuno y merienda ideal en la patria de Cocodrilo Dundee. De sabor indescriptiblemente repulsivo, se utiliza para untar tostadas con mantequilla. La clase de alimento que te hace temer que su ingestión provoque que te salga pelo de las uñas.

- La cajeta: muy popular en México, reproduce muy fielmente lo que es hundir la cara en la teta de una cabra y succionar con energía todo lo que ésta nos pueda ofrecer (no me pregunten cómo lo sé: “yo tuve una granja cerca de Valdelacasa de Tajo” y esas cosas). La descripción técnica está en sí misma muy cercana a la pornografía más hardcore: “dulce de leche elaborado mediante la combinación de leche de cabra hervida, azúcar morena, y canela”.

- El helado de bacalao: ofrecido sin rubor y fuera de carta en  A Tasca do Bacalhau Portuges, es ideal como clímax en cualquier ceremonia de iniciación en la que se haya sometido al aspirante a todo tipo de humillaciones, como por ejemplo tomarse un café en el cercano Círculo de Bellas Artes a la vista de los transeúntes. La proximidad del restaurante a la sede nacional de la Iglesia de la Cienciología abre a la imaginación escenas de ceremonias satánicas dignas de la Hammer.

Me gustaría ampliar el espectro de barbaridades de este tipo. Hagan sus propuestas y diseñemos el anti menú-degustación. Verán como llega Adriá y lo supera.

Nota bene: el título de esta entradaes un pequeño homenaje a David Foster Wallace. Descanse en paz.

Ante la I Conferencia Internacional de la Sandía

Ya lo decía el Catecismo del Padre Astete en el siglo dieciséis, “Doctores tienen la Santa Madre Iglesia que os sabrán responder”. Si a alguno se le presenta alguna duda sobre ese bello vegetal llamado sandía, que tan bien vale para usar en la Arribada, no tiene más que leer las conclusiones de la apasionante I Conferencia Internacional de la Sandía, que se celebró el día de ayer en Valencia, patrocinada por Nunhems, y que ha contado con ponentes tan espectaculares como Gordon Hunt, de la descacharrante National Watermelon Promotion Board estadounidense, board que imaginamos llena de directivos de Lehman Brothers; o el representante italiano, de Auchan Italia, vamos, del Alcampo, hablando del pequeño comercio y las asociaciones de productores. Serio, como debe ser, el representante germano, Hans-Christoph Berh, de ZMP, con una ponencia sobre las tendencias actuales del mercado de la sandía.

Hace tiempo que no tomaba una sandía y este verano en Galicia pillaron una mis hermanos, en un sitio muy de la casa, tras ver una abierta con una pinta deliciosa. Resultado, la sandía, como los diputados, estaba vacía y seca por dentro, y la tuvimos que tirar a la basura. Al final siempre es mejor comprar en el Carrefour.

Noticia de El Mundo.