La pizza en España se mantenía entre los pocos productos o comidas que sin tocar por los equilibristas de la cocina, se le podía poner los condimentos que se quisiera, pero su forma y aspecto acataba los cánones clásicos. De platos elaborados ya quedan pocos que no hayan sido violados por la posmodernidad, quizá la empanada y la paella se mantengan todavía, pero por poco tiempo. La pizza ya ha sido derrotada.
Un deprimente personaje llamado Fabián Martín, que tiene el premio World Gourmet Pizza, ¡toma ya!, y propietario ya de una Pizzería-Laboratorio, va a abrir en Barcelona una pizzería en la que se podrá admirar -ya que este tipo de plato fuego-artificial no se disfruta, solamente se admira- variantes de la sagrada pizza tan vergonzantes como una “sopa de pizza” o “sushi de pizza”, además de la pizza estrella, la pizza de cocacola. En fin, qué asquito.
Menos mal que dice que ha invertido en otro local de pizzas de a 10€ la cantidad de 450.000€, con lo que tendrá que vender unas 30.000 pizzas al mes, y se arruinará. Lo que todos deseamos.
Nos llegan informaciones del cierre de la pizzería de Fabián Martín “Pizza Key”, local barcelonés de pizzas tradicionales al lado del “Taller de Fabián Martín”. Parece ser que ha durado 5 meses.
¿Habrá cerrado también el Taller, donde se hacía la sopa de pizza o la pizza de cocacola? Preferíamos que cerrara el Taller antes que Pizza Key.