La pizza en España se mantenía entre los pocos productos o comidas que sin tocar por los equilibristas de la cocina, se le podía poner los condimentos que se quisiera, pero su forma y aspecto acataba los cánones clásicos. De platos elaborados ya quedan pocos que no hayan sido violados por la posmodernidad, quizá la empanada y la paella se mantengan todavía, pero por poco tiempo. La pizza ya ha sido derrotada.
Un deprimente personaje llamado Fabián Martín, que tiene el premio World Gourmet Pizza, ¡toma ya!, y propietario ya de una Pizzería-Laboratorio, va a abrir en Barcelona una pizzería en la que se podrá admirar -ya que este tipo de plato fuego-artificial no se disfruta, solamente se admira- variantes de la sagrada pizza tan vergonzantes como una “sopa de pizza” o “sushi de pizza”, además de la pizza estrella, la pizza de cocacola. En fin, qué asquito.
Menos mal que dice que ha invertido en otro local de pizzas de a 10€ la cantidad de 450.000€, con lo que tendrá que vender unas 30.000 pizzas al mes, y se arruinará. Lo que todos deseamos.
0 Respuestas a “La derrota de la pizza”
Añade un Comentario