Tan solo ha tardado una semana en aparecer la respuesta a las palabras de Santi Santamaría, y ha sido de la manera más sórdida posible, esto es, mediante un “comunicado” firmado por cerca de 500 cocineros.
Si las palabras de Santamaría eran duras, pero su acidez podía tener algo de sentido del humor, la respuesta de los cocineros suelta un tufillo estalinista que echa para atrás, insultando directamente al disidente, que, por lo que se ve, no puede tener una opinión distinta a la de la masa. Hasta ahora creía que los reyes del corporativismo eran los jueces y los médicos Continuar leyendo ‘El corporativismo vergonzante de los cocineros’
De vez en cuando uno acompaña el asqueroso desayuno de café de máquina de la oficina con noticias que le alegran el día. Hoy ha sido uno de esos días. El cocinero Santi Santamaría, dueño del tres estrellas Michelín El Racó de Can Fabes, ha cargado contra la cocina de moda, la cocina teatral, diciendo claro lo que muchos empiezan a no querer callarse. Para qué comentar nada, dejemos que la sabiduría y la lucidez hablen:
“Los cocineros pretenciosos dan de comer a sus clientes platos que ni ellos mismos comerían”. Continuar leyendo ‘Héroes de Antigourmet (I): Santi Santamaría’
Ya han pasado 76 años desde que saliera al mercado el sacacorchos de doble palanca M-502 E, diseñado por David Olañeta y editado desde entonces por BOJ (Barrenechea, Olañeta y Juaristi), y en estos tres cuartos de siglo de vida todavía no ha salido al mercado un sacacorchos más fiable.
Este sacacorchos con cara de búho, que todos hemos tenido en casa, ahora tiene que lidiar con cientos de sacacorchos estrafalarios y carísimos, ya sean electrónicos, de aire comprimido, con puntas intercambiables, con la forma de la nave Enterprise de Star Trek Continuar leyendo ‘El sacacorchos perfecto tiene 75 años’
Quizá la diferencia entre los cocineros de verdad, como José Luis o Lucio, o Cándido y los cocineros posmodernos sea el nombre, mientras los cocineros de verdad son conocidos por su nombre de pila, los posmodernos tienen que usar su apellido. Qué gran teoría.
Los conocidos por su nombre de pila te hacen unos huevos rotos con sabor y forma de huevos rotos, o una tortilla con forma y sabor de tortilla, o un cochinillo con todas las letras; los posmodernos como Adrià, donde todo vale y nada vale, te hacen un cochinillo con forma de tortilla que sabe a huevos rotos Continuar leyendo ‘Lucio y José Luis contra Adriá’