Adrià, imagen de España

Tras pagarle por anunciarnos lo bien que se come en un buque de guerra, los políticos vuelven a gastarse mi dinero en pagar al deprimente Adrià, esta vez para que anuncie España a los incautos extranjeros. Esta vez el estúpido lema es “I need Spain”.

Un anómino “responsable de turismo” dice en Expansión que la campaña “no sólo refleja la alta calidad de la oferta de ’sol y playa’, sino que también muestra la hospitalidad y el estilo de vida característico de España, dos de los factores que más valoran los turistas que visitan España, seguidos de la gastronomía, el alojamiento y la moda”. ¿Para anunciar el estilo de vida español, que no sé lo que es, pones a un tío que te da una pierna de cordero en forma de gas? ¿No sería mejor un plato de entremeses? Qué payasada es esa de seguir hablando de “moda de España”, en los ochenta a lo mejor se lo creyó alguien, fuimos los reyes de la hombrera, pero que treinta años después no nos intenten colar el mismo gol. ¿Modisto español? ¿Quién que tenga menos de ochenta años? Si el turista no quiere sol y playa, ya irá a El Escorial, y, si no, se pirará a Berna a ver pasar los trenes.

Imagen de Marketing, e-turismo, ocio y sociedad 2.0.

Definiciones de alcohol

En este primer día de sol del año, mientras escucho cantar a Yves Montand, unas cuantas definiciones de alcohol y sus derivados sacadas de El diccionario del diablo, de Ambrose Bierce:

alcohol, s. (Del árabe al kohl, pintura para los ojos). Principio básico de todos los líquidos que le ponen al hombre un ojo a la funerala.

brandy, s. Licor compuesto de una parte de rayos y truenos, una parte de remordimiento, dos partes de asesinato sangriento, una parte de muerte, infierno y tumba, dos partes de Satán aguado y cuatro del santo Moisés. Dosis: siempre lleno hasta arriba. Creo que fue Emerson quien dijo que es la bebida de los héroes. Yo no me atrevería a aconsejarlo a otros. Dicho sea de paso, está bastante bueno.

centeno, s. Whisky en cáscara.

destilería, s. Institución dedicada a la fabricación y diseminación de narices enrojecidas. También debemos a la destilería un precioso legado: el abstemio charlatán.

ron, s. En general todos los licores fuertes que producen la locura en los abstemios.

ron, s. Palabra que utilizan los abstemios para referirse a todas las bebidas, salvo el té y el agua.

vino, s. Zumo de uva fermentado, conocido por la Unión Cristiana de Mujeres con el nombre de “licor” o, a veces, “ron”. El vino, señora, es el segundo mejor regalo que le hizo Dios al hombre.

Textos de El diccionario del diablo, Ambrose Bierce (Círculo de Lectores, 2005). Imagen de Martial Development.

Galicia y la cultura del latte art

Mi amigo Santiago, siempre atento a todas las marcianadas que se cuecen por nuestro asqueroso planeta, y más si las marcianadas vienen de su querida Galicia, me ha pasado -antes de cometer el delito de ponerse la corbata para ir a cenar a esa cueva de filibusteros llamada La Terraza del Casino- una noticia de La Voz de Galicia titulada “Expertos gallegos en latte art introducen esta moda en la cafeterías” sobre unos cuantos camareros desocupados que dibujan cosas en la espuma de los capuchinos, como antes dibujaban tréboles en las pintas de cerveza negra.

Como toda buena payasada, el invento es italiano, y el Fofó de la historia es un tal Luigi Lupi que trajo a Galicia la moda y te dibuja un Castelao en el café en un pispás. El presidente de la Asociación de Baristas de Galicia nos deja estupefactos: “Empezó como una moda, pero ya es una cultura”. Bien, todos sabemos que si una cosa es una “cultura” es que es cualquier cosa menos algo culto; “cultura” es la palabra más devaluada de nuestro idioma con “filosofía” y “fascista”. La cultura del fuera de juego, la filosofía del botellón, y si decimos que no a cualquier cosa, somos fascistas.

Martín Prieto tarda quince segundos en dibujar una Torre de Hércules en el café. A este Martín deberían dejarlo suelto en Los Clarines un día de feria, a ver cuánto duraba vivo.

Noticia de La Voz de Galicia. Imagen de I Luv Seattle.

Berlusconi prohíbe el nitrógeno líquido

Todavía no habíamos nombrado al gran Silvio Berlusconi en Antigourmet y ya era hora, qué hacemos escribiendo en internet sin reírnos de uno de los mayores pimpampún europeos. Silvio es un desastre gobernando, como todos los políticos, italianos o no, pero es el único político al que a veces vemos reírse, y solamente por eso somos seguidores suyos, y por las pibis que se trajina, claro. ¡Grande, Silvio!

Ahora, imaginamos que porque no tiene aplicación en el blanqueo de dientes o en los implantes de pelo o en la cirugía estética, no se le ocurre otra cosa que prohibir el nitrógeno líquido y algunos otros extraños aditivos que utilizan los cocineros moleculares, que los pobres no ganan para disgustos, menudas semanitas que llevan. ¿Con qué van a cocinar ahora?

Siendo este otro de los muchos triunfos que está cosechando Antigourmet en este gran año en el que, además de a la cocina molecular, estamos viendo desaparecer a las plañideras del calentamiento global, no nos gusta demasiado que sea a decreto limpio, aunque si los promulga Berlusconi, los decretos duelen menos. Nos gustaría que los mismos cocineros se hubieran dado cuenta de la bobada que es usar nitrógeno líquido para hacer un huevo frito. No, mejor, nos gustaría que hubieran sido las personas, una a una, las hubieran dejado de ir a los antros donde se cocina con nitrógeno. Aunque en realidad, la cocina molecular está bastante pasada de moda, porque ahora lo que se lleva es que el cocinero te ponga una col que ha cultivado en la parcelica de su adosado, algo que quizá es todavía más repelente que hacer un huevo frito con nitrógeno líquido.

Post relacionado: Cocina con nitrógeno y tendrás novia.

Imagen del genio milanés de Same Guy.

Fundación elBulli: A Adrià no le gusta pagar impuestos

Hoy ha vuelto a abrir la boca Adrià y, como siempre, todos a coro comentamos lo que ha dicho. Si hace unas semanas camuflaba inteligentísimamente un ERE de elBulli como un cierre temporal para repensar el bar y todos aplaudíamos su inteligencia, hoy en Santiago de Compostela ha anunciado la creación de la Fundación elBulli. Esto, traducido del bulliano al español, significa que cambia la naturaleza jurídica del bar para tributar como fundación y así pagar menos impuestos, algo con lo que soñamos todos los mortales y que Salgado y Gallardón se encargan, todas las mañanas al despertar, de negarnos, y que nos parece genial que pueda hacer el “mediático” gastrocientífico. Un aplauso al gran Ferran.

¿Para cuándo el Premio Nobel si ya lo tiene Al Gore?

¿Para cuándo el Premio Nobel si ya lo tiene Al Gore?

¿Cuál será la próxima pirueta del cocinero si se harta de pagar por comprar un coche, por matricularlo, por la gasolina, por el seguro, por correr con él, por aparcarlo en la puerta de su casa o simplemente por circular con él? Cerrará su local aquí y lo abrirá en Mónaco, para no pagar impuestos, aunque estoy seguro que todos nos creeremos lo que nos diga, que abre elBulli en Mónaco porque siempre ha querido trabajar en Mónaco que es la cuna de la gastronomía y es el mejor sitio para nitrogenar por la composición del aire en abril y está más cerca de los tenistas a quienes se debe y que blablablá.

Imagen de ABC.

Cada fiesta, un postre: Las orejas de carnaval

Siempre me ha gustado que para cada fiesta que se celebra, alguien se invente un postre. Hace poco años una asociación repostera de Madrid se inventó una cosa llamada corona de la Almudena para celebrar a la patrona de la capital. La corona es como un roscón de Reyes sin azúcar ni frutas escarchadas por fuera y untado con una crema. Tras reírme unos años de la corona, ahora la hay en todos lados el día de la Almudena, y los dos últimos años he comprado una corona. Siempre caigo, viva el consumismo.

El carnaval me da asco, aunque el año pasado me partí de risa con una parada que hay el domingo de carnaval en El Rosal. Del carnaval solamente me gusta la cara de asco, de repelús total, que pone el alcalde de Madrid cuando tiene que participar en el pregón o en cualquier otro evento fiestero, y un poco me gusta tambien en el entierro de la sardina (Lectura recomendada: Miércoles de ceniza. No enterrar la sardina), más que nada por los cuadros de Solana. También me gusta la peli de Neville, por supuesto.

Ahora me entero de la existencia de las orejas de carnaval (que sí que tienen historia, no como la corona) gracias a la amiga Alejandra de Alejandra en América, que lleva unos cuantos días glosando los carnavales galllegos. La verdad es que me suena haberlas visto por ahí, y se parecen a una cosa que mi madre llama roscones malagueños y que hace de Pascuas a Ramos. Como somos muy golosos, copiamos la receta de Alejandra, prometiendo, eso sí, hacerla en cuanto podamos, y contarlo aquí:

Ingredientes
- 800 g de harina
- 2 huevos
- 1 vasito de anís
- 100 g de manteca de vaca derretida
- 1 vaso de agua templada
- Sal y azúcar glas.
- Aceite (o manteca para freirlas)
Mutas.com
Se mezcla la manteca de vaca con el agua templada, se le agregan los huevos, la sal y el anís y se le va añadiendo la harina hasta que se forme una masa que se trabaja mucho para que quede con liga. Se estira, se corta en forma de oreja (o de lo que permita la habilidad del cocinero) y se fríe en abundante aceite (o manteca). Se sirven espolvoreadas de abundante azúcar glas. Si las queréis más enxebres (castizas) en vez de azúcar glas, azúcar de toda la vida. No echarsus levadura, que os conozco. Qué buenas están, por Dios.

Imagen de las orejas de Alejandra en América.

Pánico molecular: Cierra elBulli, arde Mugaritz

Manderley-Mugaritz a la parrilla

Manderley-Mugaritz a la parrilla

Tras la espantá de Adrià, con esa magnífica coda a su gastro-opereta que ha sido la pelea con el New York Times sobre el cierre-nocierre del bar y el rescate al alimón de todos los críticos-esclavos de gastronomía españoles, que tan bien describe Carpanta de Nola en su blog La despensa de Carpanta, hoy nos llega la sobrecogedora noticia del incendio en el restaurante Mugaritz.

Al igual que los Sati en India, el restaurante Mugaritz de nuestro querido Aduriz se ha visto vacío sin su mítico compadre molecular, y ha decidido, como las viudas Sati, autoinmolarse y poner fin a sus días a lo bonzo, con un par. ¡Para qué permanecer de pie si elBulli está cerrado! Lamentablemente, los bomberos de la zona, como siempre, han hecho bien su trabajo y solamente ha ardido la cocina, con lo que el cierre del restorán solamente durará unas semanas. ¡Mecachis!

¿Quién será el siguiente? ¿Se le infectará un piercing al chavalito de DiverXO? ¿Le morderá un perro a Quique Dacosta? ¿Es una coincidencia o hay una conspiración interplanetaria contra la cocina molecular? Pedimos a los lectores fanáticos de Antigourmet, por favor, que no pierdan las buenas maneras que les caracterizan y dejen las antorchas en casa. ¿Qué será ahora de los devoradores de fua, tendrán que volver a la ración de morcilla y al olor a fritanga o se encerrarán en casa a tomar latas pijas de Berasategui hasta que escampe?

Noticia de ¡¡Oído cocina!! e imagen de Erik.

La leche aumenta la melancolía

El año pasado en Zaragoza, un amigo nos soltó de resaca una charla sobre las virtudes de no tomar lácteos digna de un vendedor de crecepelo de película de vaqueros. Desde que había dejado los lácteos, ya no tenía granos, dormía bien, no le dolía nada, se cansaba menos haciendo deporte y era mucho más feliz. Vamos, parecía que acababa de operarse las tetas en Corporación Dermoestética de lo bien que le iba. El otro día, leyendo la monumental Anatomía de la melancolía de Robert Burton, editada en 1621, en el capítulo “La mala dieta como causa. La sustancia. La calidad de las comidas” me encontré lo mismo que mi amigo dijo, exacto, ¿se habría leído el libro recientemente o cuatrocientos años después coincidía con el erudito inglés? ¿Tendré que dejar de tomar café con leche? ¿Croquetas? ¿Yogures, si es que alguno todavía mantiene rastros de leche? ¿Queso? Qué horror. Esto es lo que dice Burton:

La leche, y todo lo que procede de la leche, como la mantequilla y el queso, requesón, etc., aumentan la melancolía (excepto el suero solamente, que es muy sano). Algunos exceptúan la leche de burra. El resto, para los que están sanos, es nutritivo y bueno, especialmente para los niños pequeños, aunque se corrompe enseguida, por lo que no es bueno para los que tienen el estómago descuidado, están sujetos a dolores de cabeza, o tienen heridas verdes, cálculo, etc. De todos los quesos, considero el mejor el tipo que nosotros llamamos queso de Banbury; cuanto más viejo, más fuerte, y cuanto más duro peor, como dice Lange en su epístola a Melanchthon, citada por Mizauld, Isaac (part. 5), Galeno (De cibis boni succi, libro 3), etc.

Texto de Anatomía de la melancolía I, Robert Burton, Asociación Española de Neuropsiquiatría, Madrid, 1997. Imagen de la primera edición tomada de la página de red de Gerardo Herreros.

Quique Dacosta fastidiando la Copa América

Quique Dacosta descongelando un kilo de palitos de cangrejo

Quique Dacosta descongelando un kilo de palitos de cangrejo

Pobres marineros, todo el día dale que te pego subiendo y bajando cuerdas, recogiendo velas y poniendo posturitas para que les hagan fotos y llegan a puerto y se tienen que tomar un cubalibre de foie, ostras esenciales al pesto de algas y arroz gelificado en caldo de anguilas ahumadas… Qué ascazo, colega. Así que tendrán que llevarse en cada regata una mochila llena de Conchas Codan para poder inflarse bien y no tomar nada en bar llamado Hospitality (que menudo nombrecito para el bar), reservado a los participantes en la regata.

Luego, para los mortales, el bueno de Quique Dacosta, elegido como cocinero de la 33 Copa América, y a quien visitamos y lo contamos en dos post el año pasado (1, y 2), ha abierto otro bar, el Foredeck, donde ofrecerá cenas a 120 boniatos la gracia. Y, ya para los apestados en sandalias, otro bar, el Gastro-Bar-Lounge (ganador al peor nombre de bar del siglo XXI) donde, en hirientes palabras de El Aderezo, de quien cogemos toda la info, “se servirá un menú popular de 22€ consistente en ocho tapas de alta cocina”, menú que según leemos en el blog Dame pan y dime tonto es un poco bastante castaña.

Imagen de Con mucha gula.

De la elegancia mientras se come: Ruta de la tapa erótica

En Antigourmet somos fanes acérrimos de las despedidas de soltero, nos encanta ver por la calle a un tío en pañales seguido por sus amigotes despelotados, o a un grupo de chicas con pollas en la cabeza que luego se comen una supertarta fálica y se frotan con un señor aceitado en tanga. Más, creemos que las despedidas de soltero, con halloween y las bodas en la playa, son las mayores aportaciones a la cultura mundial realizadas en el siglo XX por Estados Unidos (olvidémonos de cursiladas como el jazz, el cine, el feminismo, los tebeos, los chicles, la televisión, el rock, internet, los dibujos animados, la cocacola, etc.).

Toda esa chabacanería soez de las despedidas de soltero salta ya por encima de las bodas para avanzar hacia todos nosotros, y estos días se celebra en Zaragoza la I Ruta de la Tapa Erótica, que termina el día de los enamorados, con tapas de nombres tan finos y elegantes como “Métetela hasta dentro”, “Olé tus cojones”, “Paquete de torero”, “El cojonudo”, “Orgasmo en el mar”, “Bolas chinas”, “El coño de la Bernarda”, o “Flujo, reflujo”.

Zaragoza, vanguardia poligonera de España.

Vía mirecetario.es. Imagen de HELLOgalicia.

Adrià empieza a hacer caja: Fórum Gastronómico 2010

Este pasado fin de semana, por culpa de la tecnología, lo hemos dedicado a repensar y hablar sobre Antigourmet, igual que durante los próximos dos años va a hacer Ferran Adrià, llegando a la misma conclusión: Hemos echado con cajas destempladas a todos los becarios que teníamos esclavizados buscando noticias sobre Adrià y probando infectas morcillas por los bares de toda España y nos vamos a quedar tres ó cuatro de vigías de las buenas formas culinarias.

Uno de nuestros más renombrados quintacolumnistas, Ramonini, nos avisaba horrorizado de la llegada de Adrià a su ciudad, Santiago de Compostela, para presentar el Fórum Gastronómico 2010, que se celebra en la capital gallega del 20 al 24 de este mes, según leía nuestro amigo en La Voz de Galicia. Así que el cocinero rockstar ya empieza a hacer caja.

Ya lo dijimos en abril del año pasado con una definitiva cita de Fernando Higueras sobre Le Corbusier, que todas las croquetas que Adrià se ha pasado haciendo en sus probetas los últimos años solamente tenía un sentido, ser conferenciante. Vamos a tener Adrià hasta en la sopa.

Vía Ramonini. Noticia de La Voz de Galicia. Imagen de Arte Culinario.

¿Qué fue de los cinco tenedores?

El otro día pillé Lhardy cerrado y no pude tomarme su típico consomé, que con el frío que hacía hubiera sido salvador, y me fijé que en la fachada tiene una placa con cinco tenedores. ¿Sigue existiendo esta valoración para los restaurantes o la maldita Guía Michelin ha acabado con cualquier otra clasificación?

Buscando un poco por internet veo que en Baleares sigue vigente (Decreto nº 2/1992, de 16 de enero, de regulación de la oferta turística complementaria), pero suena superrancio -y muy Antigourmet- tener un restaurante con tenedores en la puerta. Lo mejor del decreto balear es que también clasifica a los bares, con una, dos o tres copas (de brandy, imagino), y las cafeterías con tazas.

Por otro lado, en unos apuntes colgados en Monografías.com, encuentro lo que tiene que tener un restaurante para tener cinco tenedores, casi todas cosas magníficas como “Servicios sanitarios con instalaciones de lujo, independientes para damas y caballeros” (estos no se han enterado de la moda de los baños unisex), “Decoración en armonía con el rango del establecimiento” (sin duda lo mejor, ya que anula todos los restaurantes chinos de un plumazo), “Teléfono en cabinas aisladas y teléfono inalámbrico para el servicio al cliente” (teléfono en cabinas aisladas, para jugar a las pelis de Doris Day, qué útil) o “Personal debidamente uniformado” (esto es, en la actualidad, ir de negro riguroso y con cara de pocos amigos).

No recuerdo haber visto ningún sitio con menos de veinte años con una placa con tenedores en la puerta, ¿quién entrega estas placas, alguna asociación gastronómica o la de los Amigos de la Capa?

Imagen de Aminus3.

Sobre los dos años de reflexión de Adrià

Ramón Gaya. Bodegón del Naipe (1927). Museo Ramón Gaya

Ramón Gaya. Bodegón del Naipe (1927). Museo Ramón Gaya

En plena resaca por la noticia del cierre de elBulli durante dos años, ahora que ya todos sabemos que el cierre no es más que un ERE oculto por la palabrería cursi y pedante de los cocineros actuales, qué mejor que leer al maestro Juan Pedro Quiñonero en su blog Una temporada en el infierno decir verdades como puños (ya solamente el título del post, El Bulli, la cocina molecular y otros desastres, merece un aplauso). ¿Es Adrià un artista? ¿Qué es la gastronomía, para qué vale, y el arte?

“No tengo totalmente claro que Rafael, Velázquez, Picasso, los más modestos cocineros de platos clásicos (cocido, lacón con grelos, etc.), los productores artesanales de embutidos, quesos o dulcería tradicional, necesitasen tomarse dos años de “reflexión” para “pensar” en una nueva “revolución” de su arte…

… en verdad, en su origen último, el arte comporta la transmisión de padres a hijos de unas técnicas y artesanías cuyo conocimiento y respeto asegura la fertilidad de la tierra material e inmaterial donde pueden crecer las sociedades con arquitectura moral propia.”

Antes de estos párrafos confiesa su “alergia por la cocina molecular”, algo que nos alegra. Cada vez somos más los que decimos que el rey va desnudo; ahora Adrià tiene dos años para pensar si se viste o, a lo mejor, cuando vuelva, ya no le haremos ni caso y tendrá que reciclarse como tertuliano radiofónico.

Textos de Una temporada en el infierno e imagen del Museo Ramón Gaya.

El hediondo rastro del foie

El martes pasado José Ramón Márquez publicaba en Salmonetes Ya No Nos Quedan un pequeño texto sobre su visita a los mosaicos de Carranque (abajo, en la imagen). Al terminar la visita se fueron a comer, como hay que hacer siempre tras hacer cualquier “cosa” cultural, y esto dice cuando le propusieron ir a El Bohío:

“Es que El Bohío tiene o tuvo una estrella de Michelín y eso es una mala cosa. Significa que nos harán reverencias al entrar y salir, que nos venderán el vino como si fuese perfume y que más pronto o más tarde aparecerán en nuestros platos los inventitos y el hediondo rastro del foie. Busquemos un local honrado, donde no se nos reverencie tanto, que a fin de cuentas somos personas comunes.”

Y se fueron a un bar llamado Restaurante Carranque, donde comieron una comida normal. El texto termina con una frase genial sobre el sitio donde comieron, frase que califica al restaurante como un perfecto local Antigourmet:

“Como es natural, no admiten tarjetas.”

Tras hacer una excursión una mañana de fin de semana no puede uno meterse a comer en un sitio donde en el menú solamente comprenda las conjunciones, hay que ir a un sitio clásico, donde haya unas cuantas familias con niños gritones tomando filetes empanados con patatas, para poder charlar sin miedo sobre las piedras que has ido a ver, mientras en la tele está el tenis o las carreras de coches. Todos los sitios que no admiten tarjetas cumplen estos sencillos requisitos para poder disfrutar de una gran comida.

Textos de Salmonetes Ya No Nos Quedan e imagen de CulturaClásica.com.

Tomadura de pelo

Retrato del artista adolescente

Retrato del artista adolescente

Siempre me ha llamado la atención el bombo que le damos al hecho de que una revista publicada en Gran Bretaña, un país cuya gastronomía siempre hemos despreciado, haya nombrado a El Bulli como mejor restaurante del mundo. Ya que se va a despedir de nosotros durante dos años, nosotros nos despedimos de Adriá a lo grande y le dedicamos dos entradas seguidas. Podríamos pretender que el cierre de  El Bulli es la Gran Victoria de Antigourmet a partir de la cual se derrumbarán la cocina molecular y los menús desgutación, algo así como nuestro Marne o nuestro Stalingrado; pero vistas las reacciones que ha despertado la nueva maniobra de Adriá, más bien diría que hemos caído en la trampa de Tannenberg, o puede que nos estemos retirando a duras penas hacia Dunkerke. Varias cosas son las que han hecho que estos días haya cundido la más absoluta desmoralización en Antigourmet, pues nos hacen sentir que estamos muy solos. Para levantarnos el ánimo, nos pueden enviar jamones de Guijuelo.

Adriá cierra su restaurante, seguramente porque como a todo quisqui no le salen los números ni los brotes verdes, y resulta que es un genio. Si fuera la mitad de listo que Adriá, Gerardo Díaz Ferrán habría declarado que cerraba Air Comet para sentarse a pensar en su laboratorio de ideas cómo reinventar el concepto de aeroplano y en vez de merecidísimas tortas le estarían lloviendo alabanzas. Al parecer (El Mundo, 27-01-10, p.40) en el Bulli trabajan 47 cocineros, aparte del personal de sala. Asimismo (mismo periódico, mismo número, p.41) Adriá declara que generosamente asegura “el futuro del núcleo duro, unas siete u ocho personas que están en nuestro equipo“. ¿Lo vas cogiendo, Gerardo?.

Durante estos dos días, en radio, televisión y prensa escrita, no se ha tenido ningún reparo a la hora de definir a Adriá como artista o científico. Suponemos que la comunidad científica se habrá sentido sumamente halagada por ello y desde ya mismo se esté pensando en otorgarle a Ferrán Adriá el premio Nobel de Física, el de Química y el de Medicina. Por qué no, si Obama se ha llevado el de la Paz y García Márquez el de Literatura. Salvador Sostres, en una columna del número de El Mundo anteriormente citado, asegura que “el reto que Ferrán Adrià se propone es el de más vigor intelectual y artístico que es posible afrontar en nuestros tiempos, puesto que es Adrià el genio vivo más importante de esta era. En ninguna disciplina artística hay ningún talento capaz de revolucionar su género, estética y su concepto de un modo tan hondo como Ferrán lo ha hecho con la cocina y en general con la gastronomía”. Mal va el Arte, aunque yo me pregunto: ¿Es Arte asar un pollo? ¿Y asar un pollo de corral? ¿Y hacer un escabeche de pollo y servirlo con una ventresca de caballa?. Tengo dudas, pero Sostres no: para él lo tercero, que es uno de los platos de Adriá, es Arte, y por tanto postulamos que los dos primeros también lo son. Sigo con Sostres: “Lejos del efectismo y de la parodia, de la extravagancia y de la pomposidad y de cualquier estrategia comercial, Adriá asume una vez más con seriedad y discreción su intenso compromiso con su obra y guardará dos años de silencio para volver a hablar como nadie antes lo haya hecho”.

En Antigourmet estamos sumidos en un mar de dudas. Tal vez estemos equivocados. Quizás no sea efectista anunciar el cierre de El Bulli en pleno congreso de Madrid Fusión, ni una extravagancia el querer reinventar el concepto de restaurante. Y puede que sea discreto convocar una rueda de prensa a la que acuden 200 periodistas para anunciarlo, y falto de pomposidad el publicar un DVD de 10 horas para contar la historia de un restaurante (”El Bulli, historia de un sueño). Y no parece indicativo de una estrategia comercial el que el socio de Adriá, Juli Soler, se frote las manos pensando en “el morbo que dará a todo el mundo saber qué pasará en 2012 y 2014“. Y como remate es verdad que Adriá se despide en la entrevista muy seriamente con un “que siga el rock and roll“.

No sé, Ferrán… ¿Es Coldplay rock and roll